No en Cortina, donde solo lloviznó, pero en las pistas. Cuando terminamos de desayunar a eso de las 8 seguía lloviznando/nevando pero estábamos con muchas ganas de esquiar y como era el último día entero salimos igual, ya que el lunes íbamos a poder esquiar máximo un par de horas. En un momento pensamos en hacer el descenso que no había sido a Armentarola pero el passo Valparola que es el más directo para la vuelta (en taxi) al parking del passo Falzarego donde dejás el auto estaba cerrado. Además mi prima que conoce la pista nos dijo muy firmemente hoy no.
Entonces fuimos a Socrepes con la idea de después seguir a 5 Torri. A pesar de que de a ratos nevaba estuvo muy nice para esquiar ya que había bastante menos gente que en los días con más visibilidad. Me extraño un poco la falta de gente porque no estaba nevando tanto, ni siquiera tuve que ponerme los goggles, seguí con lentes normales. Supongo que los afortunados que pueden ir cualquier fin de semana sin tener que comprar pasaje de avión se quedaron en las casas. El paisaje todo blanco estaba espectacular. Mágico. J'adore estas Dolomitas.
Como las pistas estaban sin preparar de a ratos parecía estar off-piste, y en un momento de distracción me fui off-piste a pesar de conocer Socrepes muy bien. Sin pensar seguí a la gente equivocada (maestro y niños 10-12) y nos metimos por un atajo entre dos pistas, unos 100-200 metros. Técnicamente entonces estaba off-piste pero no sé si cuenta como off-piste dado que los que más se meten por ahí son los nenes chicos. Por otro lado, fue muy distinto a lo habitual y casi me mato jeje.
Después seguimos en el auto a 5 Torri y almorzamos en el rifugio Scoiatolli. No puede ser lo que me cuesta acordarme de la palabra scoiatolli, o sea, ardillas. Comí casunziei y tomé franciacorta en abundancia (ok 2 (o3?) copas) porque mirando la bajada al subir me pareció que no me iba a resultar del todo fácil. Y me puse a mirar a la gente, pensando que los hombres tipo todos tenían pinta de esquiarse todo, mientras que nunca hubiese apostado a que muchas de las mujeres que estaban comiendo esquiaban lo suficientemente bien como para estar ahí. Y me puse a contar como en las lounges a veces asumen que quiero entrar como invitada del suequín, pero no, califico solita. Lo que encuentro interesante es que me pasa bastante en Estocolmo pero nunca me pasó en Italia o en CDG. En AMS me ha pasado, pero no tanto como en Estocolmo.
Finalmente no esquié con mi maestra del año pasado porque me había olvidado de pagar y cuando me avivé (el día antes de empezar) ya era tarde. No había un maestro libre en las 3 escuelas que preguntamos entonces esquié sin maestro. Al final creo que fue lo mejor dado que por lo menos de momento no tengo ambiciones ni de esquiar más rápido ni en pistas más complicadas, me conformo con esquiar controlado en paralelo en azules y algunas rojas. Pero en algún momento voy a volver con maestra. Posiblemente ya en St. Mortiz si todavía hay nieve. Y si encuentro alguna que hable italiano. Me gusta que me cuiden y que me den consejos, de repente no todo el día pero un par de horas.
Vamos a extrañar Cortina. Una de las razones por las que no quería esquiar en Cortina - que necesitás auto - finalmente se volvió un punto a favor. Es más cómodo esquiar en auto en Cortina que sin auto en Zermatt, y las vistas son espectaculares. Acá escuchando mi radio preferida Piterpan y cantando Picky, picky, picky, picky, picky. Pasan mucha música latina, no sé si justo eso me entusiasma tanto pero por lo menos el suequín intenta entender. Aunque menos mal que mucho no entiende porque es de no creer las guarangadas que cantan. Siempre me sentí muy lejana a ese tipo de cultura latina. Creo que son puertorriqueños.









