El viernes de la semana pasada vi una foto del Pepe Mujica y Beppe Grillo, charlando ☺☺☺. Cliqueé y en la nota decía que Mujica era uno de los invitados al festival de cine de Venecia donde iban a estrenar "El Pepe, una vida suprema", la película que Emir Kusturica hizo sobre él. Y pensando que mi proyecto iba a estar medio parado de lunes a miércoles porque una de mis colegas se iba a tomar vacaciones le pregunté al suequín si no tenía ganas de ir. Media hora después tenía pasajes para Venecia, entradas para el festival de cine y hotel.
Para el sábado no había pasajes así que salimos el domingo a las 6:30 de la mañana. De Estocolmo no hay vuelo nonstop a Venecia así que dos aviones y un taxi después estábamos en Venecia que estaba repleta de gente por la edición 2018 de la Regata Storica. Pensando que el canal Grande iba a estar cortado había elegido un hotel en la fondamenta Zattere a unos 200 metros del último punto en San Basilio al que se puede llegar en auto. La verdad es que fue muy cómodo hacer así, y bastante más barato (45 EUR) que tomarse una lancha-taxi (110 EUR). A la vuelta sale más (65 EUR) porque el taxista te viene a buscar al hotel y te ayuda con las valijas. De la fondamenta Zattere también hay vaporetto al Lido de Venezia, que es donde hacen el festival. Y Dorsoduro es muy nice.
Entonces el lunes salimos para el Lido, en taxi porque se nos pasó la hora y así llegamos para un spritz. La película era en la Sala Grande, creo que la mejor sala de cine que jamás haya visto con la cola la más larga que jamás haya hecho para ver una película. Mientras hacíamos la cola vi al Pepe, grité Pepe y salí corriendo para sacarle una foto. En ese momento no me di cuenta pero estaba con Leonardo Sbaraglia y Lali Espósito, en el festival para presentar Acusada. Salieron en un selfie que me saqué con el Pepe ☺☺☺. Al Sbaraglia lo conocía pero a la Espóstio no la conocía ni de nombre.
Ya en la cola empecé a mandar fotos de Mujica firmando autógrafos por whatsapp, y después videos de los aplausos. Un tanto surreal estar rodeada de cientos de italianos aplaudiendo y gritando PEPE, PEPE, PEPE, PEPE presidente d'Italia. Me imagino que si hubiese sido un ex-militante de las Brigadas Rojas no hubiesen mostrado tanto entusiasmo. Mis amigos/parientes en Uruguay me respondieron como esperaba con variantes de terrorista-mugriento-tupa porque no creo conocer a ningún simpatizante del Frente Amplio. Yo supongo que sin ser fan ahora de viejo le reconozco cualidades. Creo que nos podría haber tocado peor.
Después de la película nos fuimos al palacio Gritti a tomar algo. Antes de irnos compramos entradas para volver al festival a ver Acusada. Ir a tomar algo a la terraza del palacio Gritti es uno de los rituales que tenemos en Venecia, más por la vista que por el ambiente porque casi siempre nos toca alguna mesa con angloparlantes hablando para toda la terraza. Esta vez estaba lleno pero tranquilo. Mientras tomábamos el primer trago se largó a llover así que nos quedamos para dos. El Gritti estaba muy nice pero de repente hubiese sido más entretenido quedarse en alguno de los bares del festival.
Acusada también fue en la sala Grande. De nuevo la sala llena y obviamente se aplaudió a Leonardo Sbaraglia, a Lali Espósito y al director pero ni cerca de como se aplaudió al Pepe. Lo del Pepe fue de no creer. Acusada me gustó mucho pero me desilusionó el final. Digamos que terminó antes de lo que pensaba. Cuando salimos afuera había una locura de gente esperando a Natalie Portman (increíble que reconozco a alguien de Hollywood) que apareció casi en seguida vestida de dorado. Por lo que vi tuvo mucha paciencia con todos los que se quisieron sacar selfies con ella.
El ambiente en el área del festival estaba tan nice que nos quedamos a cenar y tomar ahí. El año pasado pasamos por el festival de Cannes, y no puedo explicar cuánto mejor organizado y más agradable me pareció el festival de Venezia. Me quedé con ganas de ver otra película argentina, Mi obra maestra, pero no la daban los días que estuvimos. Totalmente recomiendo ir al festival. Finalmente no fue la locura que podría haber sido largarse a Venecia a ver la película del Pepe. Obvio que Venice is never a bad idea pero la película está muy bien hecha, me entretuvo más de lo que esperaba y me dio que pensar.
De Venecia no vimos tanto como hubiésemos querido. En la foto, el Costa Deliziosa. El 29 y 30 de setiembre va a haber manifestaciones -juegos en el agua- contra le grandi navi e le grande opere. Y pensé que en un momento Kusturica le pregunta a Mujica que haría con plata ilimitada y Mujica se salió con una serie de obras más que grandes grandiosas tipo traer grandes cantidades de agua salada al Sahara, que al evaporarse se convertiría en lluvia o algo así. Una respuesta que encontré un tanto soviética. Otro de los tupas que aparece en la película se mandó un discursito más directamente pro-URSS. Hubiese Uruguay terminado como Cuba si no los hubiesen contenido?
El miércoles amaneció otro día perfecto pero lamentablemente nos tuvimos que volver. Me gusta mucho la lounge -Casa Alitalia- de Venecia, tiene más aire vip (y prosecco, revistas y masas) que las lounges más "working class" de Paris 2F y Amsterdam, sobre todo Amsterdam porque Paris por lo menos tiene muy buenas revistas y te ofrecen champagne Taittinger. Volvimos en Air France via Paris en A319, los dos con 18 años de antigüedad. Me quejaría si no fuese porque por dentro estaban bastante nuevos (el segundo impecable) y porque saliendo de Estocolmo había un A320 de Lufthansa con más de 28 años, D-AIPM.
Por lo menos al aeropuerto volvemos en marzo, para ir a Cortina.

















































