Sunday, 30 December 2018

Japón. Parte IV. Terminando Kyoto.

Los cables de la electricidad del post anterior me hicieron acordar a Japón así que voy a ver si termino Kyoto mientras esperamos que llegue mi flia de Montevideo. Iban a venir después del mediodía pero son casi las 22 y siguen sin aparecer. Tendría que comprarles tests genéticos a ver si en una de esas no soy adoptada. De repente no siempre soy lo más puntual que existe pero cuando veo que voy a llegar más de 2 o 3 minutos tarde siempre aviso. Estos recién a eso de las 20 avisaron que estaban por salir y hasta las 21 no se pusieron en camino. Esto es la puerta Sanmon del templo zen budista de Nanzen-ji. Totalmente recomiendo subir.

Aunque lo más entretenido del templo fue observar los esfuerzos de las dueñas de estos perritos por sentarlos sin que se moviesen y mirando a las cámaras. Los trajeron al templo en carritos de bebé y daban vueltas por el parque del templo buscando lugares pintorescos para usar de fondo para las fotos.

No estoy muy segura por qué se me dio por tomar colágeno porque no creo para nada que sirva de algo pero mientras estuve en Japón tomé todos los días en frasquito y hasta me llevé tres paquetes a Suecia para que me durasen hasta salir para Uruguay. A Uruguay traje en polvo, también Shiseido. En la aduana entrando a Uruguay me pararon pero por suerte no fue tanto polvo blanco como pensé en un principio. Era que tenía mucho electrónico. Tuve que viajar con 3 computadoras pero no me hicieron problemas al ver pegotines hello kitty en la mac nueva y mis dos muy maltratados computadoras de trabajo. Me vienen ganas de volver a Japón al ver las fotos de los frasquitos. Termino Kyoto con una foto de la estación de tren mientras esperábamos en tren a Tokyo.

Saturday, 29 December 2018

Esperando que pare la lluvia.

Ayer almorzamos (tarde) en LaHuella. Estaba relativamente tranquilo, 20 minutos de espera con reserva. Comparando con las brótalas que comí en julio ayer me dieron menos brótola pero me cobraron 40 UYU más. 720 UYU (20 EUR) en total o en realidad no tanto porque no pagamos la totalidad de IVA. Compartimos un postre y después un helado en Freddo que tendría que haber pedido solo de sambayón italiano. Muy rico el suspiro limeño pero no me gusta entreverar y prefiero el sambayón. 250 UYU (casi 7 EUR).

El mar siguió alto durante todo el día aunque la niebla despejó. Después de comer fuimos hasta la mansa y a dar una vuelta por el pueblo a ver que hay de nuevo y que no está más. En el parking nuevo no había ni un solo auto.

Por la mansa encontramos carteles prohibiendo hacer fogones en la playa (nos desbarataron los planes de fogón), algunas casas nuevas y estas camaritas de supongo seguridad en los postes de electricidad. Y poquísima gente. Comparando con el año pasado nos parece ver menos gente por todos lados, pero más gente que habla inglés. Muchos americanos pero por suerte algún que otro italiano fashion como estos veteranos.

Friday, 28 December 2018

Finalmente de passeggiata por la playa

Hace unos días que nos instalamos pero como en Suecia hasta hoy no se van todos de vacaciones he estado trabajando con cosas que tendría que haber terminado antes de salir pero que me quedaron. Así que recién hoy bajé a la playa, y surprise surprise llegando al pueblo no había casi playa. Justo ahora que hicieron un megaparking en la entrada ☺☺☺. O bueno, cortaron árboles y tiraron asfalto. Seguro que ni cobran por estacionar. Hay más restos de tormentas, más construcciones por la mitad, y más carteles de venta que otro años. Un aire de desprolijidad. Estaba más lindo en julio.

Monday, 24 December 2018

Finalmente en Uruguay

Ayer a las 4am (moi sin dormir por haber calculado mal lo me iba a llevar hacer todo lo que tenia que hacer antes de salir) empezamos el viaje ARN-AMS-GRU-MVD. Salimos en un 737-800 con 18+ años de antigüedad con media hora de retraso porque había espera para deshielar así que desayuné en el avión no confiando en tener tiempo en AMS. La única comida KLM que me gustó del viaje. La última vez que volamos long-haul con KLM en Business (NAR-AMS) dijimos nunca más pero como KLM estaba bastante más barata que Air France compré KLM.

Schiphol era un caos. Por unos minutos no pudimos usar la fila para short connections y no hay Sky Priority entonces nos sumamos a la muchedumbre que intentaba llegar a las máquinas para los pasaportes casi a empujones. Demoramos tanto que fuimos directo al avión que estaba embarcando. Comida pésima (esto la entrada) y configuración 2-2-2 entonces los asientos son menos amplios y menos cómodos que los de los 777 de Air France. Tampoco hay un espacio cerrado a mano como en Air France para guardar la cartera mientras dormís. No sé si era porque el vuelo iba a Brasil, pero había algunas pintas raras que me imaginé yendo en busca de garotas (meninas?) underage a precios accesibles. La influencia de la prensa sueca. Las casitas Delft en bolsas selladas de KLM pasaron por seguridad en GRU sin problemas.

Me dicen que el vuelo fue bastante turbulento pero dormí feliz con pastilla hasta que me despertó una azafata hablando a los gritos y riéndose con un holandés atrás. Como la primer comida fue tan mala no comí la segunda. En San Pablo comí unos pedazos de algo que creo era pollo (decía ave) que bajé con caipirinha. Demasiada comida poco saludable para mi gusto pero big plus por las caipirinhas. Salimos en hora a pesar de lluvia torrencial. Otro vuelo nice con Gol, en el avión más nuevo del viaje. Me dormí en seguida y me desperté al aterrizar. Feliz de estar en Uruguay.

Friday, 21 December 2018

Interrumpo Japón para mostrar lo nice que está Estocolmo.

Casi que no darían ganas de irse, claro que lo que no se ve es que a las 14 ya era casi de noche. Como todos a los que les mandé fotos de la primer nevada me preguntaron variantes de hace mucho frío? aclaro que no, que basta ponerse una camiseta extra warn de Uniqlo, un fleece también de Uniqlo y una campera Moncler de las de invierno livianas, gorro guantes y bufanda y pasás calor caminando a paro normal. No fui muy rápido porque estaba inaugurando unas botas que me compré para llevar a la Patagonia y no es lo ideal para caminar con hielo. Con hielo lo mejor es algo ancho con goma sticky sin mucha estructura. Tipo moon boots aunque zapatillas de mountain running sirven bien. Para correr hay zapatillas con clavos.

Menciono Uniqlo porque en octubre abrieron en Estocolmo (siempre lleno!) y me empecé a comprar camisetas heattech (extra warm y ultra warm ) que me están dando bastante mejor resultado que Hanro, Falke y Icebreaker que son todas bastante más caras. Paso menos frío, son más cómodas, no se agujerean apenas las lavás (Hanro) y no las comen las polillas (Icebreaker).

Como salimos hacia la hora del almuerzo había bastante gente caminando y corriendo. En realidad cuando digo que salimos a darle la vuelta a Djurgården no es eso lo que hacemos, le damos la vuelta al canal. A Djurgården recién cruzamos por el puente acá abajo que en google maps se llama Lilla Sjötullsbron. En total son unos 8+ km, un poco más cuando nos metemos por los senderos por el medio del bosque por los que nunca hay nadie. Estoy media obsesiva con cerrar los círculos del iWatch así que desde que llegué de Japón hice la vuelta casi todos los días. Caminar 8 km no me alcanza para cerrar Move y entonces sin la vuelta no lo cierro. En el gimnasio hay menos clases por navidad así que por lo menos esta semana no fue alternativa.

Ayer jueves fue la reunión tradicional de los que pasamos parte del invierno en Punta. Nosotros y una amiga uruguaya + el esposo que conocí via universidad/trabajo que también vienen a la Patagonia. Este año también vino una pareja sueco-italiana y otra sueco-sueca que nos vienen a visitar. Siempre comemos lo mismo, pascualina que acá es muy poco común y es a lo que prácticamente yo vivía antes de venirme a Europa. Otra amiga uruguaya se volvió, otra no pudo venir y otra ya se fue, aunque a Tailandia. Muy común irse a Tailandia. A todas las conocí via mi trabajo menos a una, dos hasta viven en mi barrio.

Este año no nos quedamos en Paris, pero ya estuvimos, hasta en el mercado de navidad que este año está más abajo en el Louvre. Muy nice, creo que desde que me vine a Europa nunca había estado tanto tiempo sin ir a Paris. Tiene que ver con que los atentados que me sacaron las ganas de dar vueltas en lugares públicos ya que ves tantos con pinta de terroristas pero sobre todo con que los últimos 2-3 años me tira mucho más Italia que Francia. También viajamos con muchas valijas (mínimo 4 grandes, max 6) y hay que hacer arreglos especiales para llegar al hotel. Ya pondré alguna foto de Paris cuando termine con Japón.

Estoy por encontrar alguna ciudad que tenga un lugar tan nice para caminar como Djurgården. Al fondo, Strandvägen.

Sunday, 16 December 2018

Japón. Parte III. Museo Miho.

No me acuerdo donde leí del museo Miho pero me acuerdo haber pensado que teníamos que ir. Entonces tomamos el shuttle del hotel a la estación de tren de Kyoto para tomar el tren a Ishiyama, de donde tomamos el ómnibus que pone unos 50 minutos al museo. Lleva tiempo llegar, pero es un viaje interesante que no recomiendo hacer en auto porque la ruta que agarra el ómnibus es muy angosta. El museo queda en el medio de la nada. Los árboles ya sin hojas sospecho son cerezos, entonces la segunda semana de abril debe de ser la mejor época para ir.

A unos 200+ metros del portón empieza un túnel plateado con aire futurístico de unos 100+ metros que atraviesa una colina. Prácticamente no había nadie en el túnel y las pocas personas que se nos cruzaron estaban muy bien vestidas e iban caminando muy despacio, como meditando. La excepción unos chinos muy fashion que venían en el omnibus (y moi) sacando fotos. Muy exótico. No es que no hubiese gente pero llegamos para el almuerzo y mucha gente estaba almorzando.

Por la curvatura del túnel el museo no se ve hasta ir acercándose a la salida, donde empieza un puente colgante. La idea es salir del túnel y llegar a un real-world Shangri-La. El museo está construido hacia abajo para estar más en harmonía con el paisaje. Acá se ve mejor, filmado desde un drone cuando Vuitton presentó la colección Cruise 2018. Todo el lugar está diseñado por I. M. Pei, el arquitecto chino de las pirámides del Louvre y la torre del Bank of China en Hong Kong.

El museo pertenece a Shinji Shumeikai, una comunidad/secta espiritual inspirada en las ideas del filósofo Mokichi Okada. Parecería que propagan por una vida plena de belleza (naturaleza, arquitectura y arte) porque mantienen que trae la harmonía que es la base de un mundo mejor. También promueven la agricultura natural a través del restaurante del museo. Venden varios productos ecológicos italianos, inclusive vino. Según Wikipedia están prohibidos en Europa porque supuestamente piden donaciones y es difícil dejar la comunidad pero por lo menos el sitio italiano parece seguir en pie. Acá hay una entrevista a la presidenta de la secta, Hiroko Koyama. El nombre Miho viene de su madre Mihoko, que fue la fundadora de la secta.

Al fondo los edificios de la comunidad, a los que creo no se puede ir. Lo que no me inspira mucho entusiasmo de la secta es que hablan de donar y recibir una "luz" para purificar el espíritu, pero habría que ver como lo implementan, de repente lo que quieren decir es que para ser feliz tenés que hacer feliz a los que te rodean. De ahí también el museo. La exposición permanente es de antigüedades de distintas partesdel mundo: China, India, Iran, Roma, Grecia, Egipto, etc. La exhibición temporánea era sobre cucharas de té, o más bien scoops (chashaku en japonés), la cuchara que se usa para sacar el té del tarro. Para mi gran sorpresa fue bastante más interesante de lo que esperaba siendo el te y las ceremonias alrededor del te algo tan esencial de la cultura japonesa. Recomendaría pero ya cerró.

El restaurante queda en la entrada antes de el portón de la primera foto. Se puede elegir entre menú italiano y japonés. Nosotros comimos japonés y los japoneses alrededor nuestro italiano. Totalmente recomiendo. También hay una cafetería en el museo mismo. Mi comida y un par de libros que compramos, The Book of Chanoyu abierto en la página de las chashaku. Parte de la exposición era de hombres importantes y sus chashakus, de ahí el otro libro.

Para el te volvimos a Kyoto. En general detesto el te pero no hay como un matcha bien verde y bien espeso que casi parece sopa con un buen dulce japonés. Totalmente recomiendo largarse hasta el museo Imho, aunque si es la primera visita y de repente la última va a depender de la persona. En Kyoto hay muchísimo para ver, y muy nice, pero creo que esto es bastante especial.

Thursday, 13 December 2018

Después sigo con Japón.

Desde que volvimos de Japón cambié todas mis reuniones a después de las 11:30 así apenas sale el sol puedo salir de 8-9km de powerwalk por Djurgården antes de ir a trabajar. Si no camino mínimo 6km por día no cierro el Move goal del iWatch, el de las calorías. También me costó bastante acostumbrarme a la falta de luz los primeros días después de volver de Japón, sobre todo de mañana. Otros años he puesto el despertador a unos minutos antes de la salida del sol, pero últimamente prefiero levantarme más temprano, el sol sale tipo 8:30. Hoy a diferencia de en el centro asfaltado de Estocolmo, en Djurgården había una capa muy fina de nieve (primera del invierno), entonces nos metimos por los senderos más angostos por los que rara vez se ve gente que no esté a caballo*. Y nos encontramos con este cartel. Caza en progreso. Bambis? No decía no pasar pero igualmente nos metimos por el sendero siguiente que no tenía cartel. Pero igual sentíamos a los perros, y vimos pedazos de carne fresca por un par de lados. Fueron solo unos 500 metros pero not nice caminar pensando que en cualquier momento sentís un tiro.

*una excepción hace unos días que nos topamos con un par de chinas con cámaras Leica high-end y botas Chanel ☺☺☺.

Sunday, 9 December 2018

Japón. Parte II. Himeji y Osaka.

En algún momento entre abril y noviembre leí que Japan Rail iba a tener un shinkansen Hello Kitty operando cuando ibamos a estar en Japón, y que una de las paradas era Osaka. Camino a Japón cuando finalmente nos pusimos a pensar que hacer en Japón (en Paris) me acordé de Hello Kitty y empecé a mirar si había algo interesante para visitar a no mucha distancia de Osaka. Encontré al castillo de Himeji a media hora. Entonces cuando llegamos a Kyoto antes de tomar el taxi al hotel sacamos pasajes a Tokyo, y a Himeji en el Hello Kitty Shinkansen. Nos dijeron que los 3 primeros vagones eran Hello Kitty y nos vendieron pasajes sin reserva de asiento para poder cambiar de vagón.

Así que tomamos un shinkansen de Kyoto a Osaka-shin y a las 11:29 salimos hacia Himeji. Ya en Osaka-shin había un kiosquito con mercancía Hello Kitty, en el tren todo en primer vagón. No había tanta gente en la cola para los vagones Hello Kitty pero todos se sacaron foto con el tren antes de subir. Casi todos adultos, moi incluida. For the record de chica nunca me entusiasmó Hello Kitty, en realidad nunca me entusiasmo nada "de nena" como decía de chica. Siempre fui más Meccano/Atari, aunque siempre fui media fashion.

El castillo de Himeji está renovado reluciente y nos encantó. Adentro no hay casi nada pero se puede subir hasta arriba del todo, son 6 pisos por escalera. Antes de entrar hay que sacarse los zapatos, adentro del castillo solo podés andar descalzo. También hay mucho jardín que lamentablemente no recorrimos porque queríamos llegar al castillo de Osaka antes de que cerrase.

No había tantos turistas pero sí enormidades de nenes uniformados de todas las edades que subieron las escaleras corriendo y saltando y armando un quilombo infernal. Nos movimos para dejarlos pasar y no paraban de pasar, seguramente era toda la escuela. Llenaron el castillo. Muy divertido cuando unos se nos acercaron a practicar inglés. La calle ancha que se ve en la foto desde el 6to piso es la calle que lleva a la estación de tren, o sea que es muy fácil llegar. Moverse en Japón con google maps es increíblemente fácil, las instrucciones son muy exactas. Compramos las tarjetas sim para turistas de b-mobile de siempre, que nos estaban esperando en el hotel. Excelentes.

En retrospectiva nos tendríamos que haber quedado en Himeji a ver los jardines y a ver un espectáculo de otoño que había al oscurecer. Una pena haberse perdido jardines donde parecen cuidar tanto a los árboles (j'adore la atención al detalle en Japón!!) pero bueno, ganas de volver a Japón no nos faltan aunque no creo que sea para la pascua que viene porque no coincide con los cherry blossoms.

Del castillo nos fuimos directo a la estación de tren para volver a Osaka. Impresionante ver pasar un shinkansen que no paró, a toda velocidad. Nunca habíamos visto porque antes solo habíamos estado en estaciones grandes. Me compré sardinitas secas con almendras para comer en el tren y lo que pensé era un energy drink, j'adore las botellitas. Después googlié y resultó ser a base de cúrcuma (turmeric) y aparentemente se toma para prevenir daño al hígado cuando vas a tomar de más. Una botellita antes y otra después. Al llegar a Osaka nos tomamos un taxi al castillo. A los taxistas siempre les mostré a donde queríamos ir en el teléfono para que entendiesen.

De afuera el castillo de Osaka en muy nice, pero es bastante más chico y no impresiona como impresiona Himeji. También el interior vacío del Himeji nos gusto más. Bueno, no "hasta" porque es una construcción excelente. En Osaka había mucha gente, muchos grupos de jubilados europeos (italianos, españoles y franceses) y exhibiciones que no nos interesaban tanto. Creo que habría que vaciarlo y hacerlo de nuevo, mucho del interior es reciente y de mala calidad. Con falta de tiempo totalmente recomiendo darle prioridad al castillo de Himeji y no al de Osaka. Del castillo nos fuimos caminando a Dotombori a comer ramen, obviamente al mismo lugar que nos gusto tanto en marzo/abril.

Cuando llegamos la fila no era tan larga y en unos 15 minutos estábamos comiendo. El ramen lo comprás en las máquinas, 600 JPY (5,3 USD) con cuatro pedazos grandes de roasted pork, 900 JPY (8 USD) con extra pork. Incluye agua. Ramen fue lo que más cominos en este viaje, también comimos bastante más caro, tipo 30 veces más caro pero que decir. Otra presentación y otro ambiente pero después de un día de dar vueltas en otoño no hay como un buen plato de ramen. Pero justo este lugar que fue el nos abrió los ojos al ramen no fue nuestro preferido de este viaje. El mejor fue uno en Tokyo.

Después de comer caminamos un rato por Dotombori, y hacia las 7 empezamos a caminar hacia la estación de tren para volver a Kyoto. No es tan cerca pero la noche estaba muy linda, y la calle que lleva a la estación - Mido-suji - estaba muy nice con los adornos de Navidad y las luces de las casa de moda de lujo. Creo que es la calle principal de Osaka. La última parte del camino es subterránea, y está llena de tiendas más pueblo y lugares para comer, también muy nice. Para lo único que hay que estar atento al tomar el tren a Kyoto es no tomar uno de los locales que paran en más estaciones y demoran bastante más. Sin tiempo la alternativa más rápida creo que es taxi a Osaka-shin y de ahí tomar un shinkansen. En poco tiempo estábamos de vuelta en Kyoto. J'adore Japón.