Ayer a las 4am (moi sin dormir por haber calculado mal lo me iba a llevar hacer todo lo que tenia que hacer antes de salir) empezamos el viaje ARN-AMS-GRU-MVD. Salimos en un 737-800 con 18+ años de antigüedad con media hora de retraso porque había espera para deshielar así que desayuné en el avión no confiando en tener tiempo en AMS. La única comida KLM que me gustó del viaje. La última vez que volamos long-haul con KLM en Business (NAR-AMS) dijimos nunca más pero como KLM estaba bastante más barata que Air France compré KLM.
Schiphol era un caos. Por unos minutos no pudimos usar la fila para short connections y no hay Sky Priority entonces nos sumamos a la muchedumbre que intentaba llegar a las máquinas para los pasaportes casi a empujones. Demoramos tanto que fuimos directo al avión que estaba embarcando. Comida pésima (esto la entrada) y configuración 2-2-2 entonces los asientos son menos amplios y menos cómodos que los de los 777 de Air France. Tampoco hay un espacio cerrado a mano como en Air France para guardar la cartera mientras dormís. No sé si era porque el vuelo iba a Brasil, pero había algunas pintas raras que me imaginé yendo en busca de garotas (meninas?) underage a precios accesibles. La influencia de la prensa sueca. Las casitas Delft en bolsas selladas de KLM pasaron por seguridad en GRU sin problemas.
Me dicen que el vuelo fue bastante turbulento pero dormí feliz con pastilla hasta que me despertó una azafata hablando a los gritos y riéndose con un holandés atrás. Como la primer comida fue tan mala no comí la segunda. En San Pablo comí unos pedazos de algo que creo era pollo (decía ave) que bajé con caipirinha. Demasiada comida poco saludable para mi gusto pero big plus por las caipirinhas. Salimos en hora a pesar de lluvia torrencial. Otro vuelo nice con Gol, en el avión más nuevo del viaje. Me dormí en seguida y me desperté al aterrizar. Feliz de estar en Uruguay.






















