Llegamos a Viena via Amsterdam y en Holanda (o the Netherlands) era el día del cumpleaños del rey entonces mis planes de comer saludable quedaron en la nada. Comí nada menos que cuatro de las masas con corona. Por dentro tenían crema, no tan ricas como las que tienen dulce de leche, y la cava no es franciacorta pero nice igual. En los aviones no comí pero si acepté un chocolatito en honor al rey en el vuelo Amsterdam-Viena. Interesante que en el trayecto Estocolmo-Amsterdam no dieron. Buena decisión, lo suecos en general no son tan monarquistas, de repente en un vuelo a Ginebra con los upper class que van a Verbier, pero los que viajan a Amsterdam...
Tan nice estar en Viena. Bajamos del avión a aire de verano y en la casa en los suburbios de la flia del suequín es como estar en el medio de la selva, tanto verde y tantas flores un mes antes que en Estocolmo. Además sigue la calefacción prendida a full aunque hoy van a hacer 27 grados. Tan nice. Ahora desayuno y al centro a ver tiendas. Después sigo con Japón, a donde btw volvemos en noviembre.






