Wednesday, 10 May 2017

Más cosas que hago cuando trabajo de casa.

Como vender apartamentos. El comprador entró, preguntó si era un contrato standard y como era firmó sin leer. O más bien garabateó, rapidísimo. Yo sigo firmando igual que desde cuando aprendí a escribir, con todo mi nombre con buena letra y una rayita abajo así que demoré horrores, aunque al final empecé a garabatear, agobiada por el silencio. Una de esas situaciones en las que creo que en otros países se hubiese charlado algo. El suequín alcanzó a tomar un espresso y como buen sueco pueblo al irnos llevó la taza a la cocina. La de la inmobiliaria le agradeció, diciéndole que no vemos mucho de eso por acá. Y me pregunto si no se lo habrá dicho de perra para marcarle que esas cosas pueblo por acá no hacemos ☺☺☺. No tenía que comparto justo esa mala costumbre con los fifí de acá, de repente es por eso que a algunos de mis colegas los molesta que siempre deje la bandeja en la mesa cuando almorzamos. Voy poco y siempre me olvido de la bandeja. Aunque de repente comparto costumbre con los nuevos ricos, y ella siendo fifí de verdad pensó que el suequín era todo un gentleman de los de antes? ☺☺☺ Anyway. Es un obsesionado del orden. Ayer nevó. Pensando que tendría que haber preguntado de donde es la alfombra, que me encantó para mi escritorio.