Pero primero le dimos la vuelta a Djurgården. En un momento sentimos ruido de bombas y ametralladoras, un tanto inquietante porque esta semana los diarios han tenido titulares sobre una amenaza concreta contra Suecia. Igualmente de la locura de gente que había salido a caminar lo que salió el sol nadie paró, pero nosotros paramos y busqué que estaba pasando. Era el día del ejército en un campo por ahí. En la foto no se ve gente porque pocos llegan tan lejos.
Después caminamos al cine. Hace unos días me tomé el tiempo de leer el programa de un festival de cine latino y entre las películas de siempre que tratan dictadura, desigualdad, violencia y drogas encontré una comedia uruguaya. Los Modernos*. Qué decir. Totalmente recomiendo. Me encantó. Me reí montones. Me emocioné cada vez que veía algo que reconocía, hasta con esos bloques de edificios que de chica me parecían tan feos que hay en la rambla yendo al centro/ciudad vieja. De un plan nacional de viviendas. Nunca me han gustado las filas de edificios todos iguales (y en Estocolmo hay tantos...)
*Veo que me olivadé de escribir sobre mi otra salida al cine de este año. Perfetti sconosciuti en un festival de cine italiano. Similar a los Modernos, también totalmente recomiendo.
Y a propósito de Uruguay, el super más cerca de casa empezó a vender dulce de leche Havanna (hecho en España) en frasquitos nano. Ni cerca de los Narbona o Lapataia pero obviamente comible porque me pasé 2+ días a dulce de leche con savoiardi. Cuando ando con mucho trabajo tiendo a comer siempre lo mismo, algo que me encante para disfrutar y no perder tiempo pensando que comer. Finalmente el viernes salí a cenar pero sábado y domingo comí solo pan con quesos de otoño Androuet, un maître fromager francés que tiene filial en Estocolmo. Brillat Savarin, Selles sur Cher (de cabra), Comté, Brie de Meaux, Langres y Bleu d'Auvergne. Y un bizcocho de cardamomo/kardemummabulle. Los paísese escandinavos son grandes consumidores de cardamomo.




