No fue del todo fácil llegar. Teníamos el vuelo a Venecia via AMS, y AMS siendo el despelote que a veces es tuvo un "power outage" el día anterior a nuestro vuelo, y ayer estaban prediciendo todavía más disturbios por viento muy fuerte y bueno, cancelaron el vuelo AMS-VCE. Entonces mientras salíamos de casa a las tipo 5 de la mañana el teléfono dice pling y era KLM para avisarnos que nos habían modificado el itinerario a Estocolmo-Amsterdam-Zürich-Venecia ☺☺☺. Pero pero, una de las ventajas de las compañías tradicionales es que todavía te pasan a lo que les pidas entonces al llegar al aeropuerto les pedí que nos cambien al mejor vuelo que encontré. Estocolmo-Frankfurt-Venecia con Lufthansa. El primer vuelo muy nice, avión nuevo (2 años), sandwich muy rico. El segundo muy mediocre. Un avión con cumplidos 20 años, una mugre, para comer una galletita de chocolate. Pero lo peor fue que nos cambiaron de los asientos que había pedido en Estocolmo porque habían cambiado el avión de un A320 a la miseria de A319 que nos tocó. Y ME SACARON DEL LADO DERECHO Y NO PUDE SACAR FOTO DE VENECIA CON NIEVE. NI SIQUIERA LA PUDE VER. Los titulares de los diarios en Frankfurt nos recordaron que tenemos un BMW casi nuevo que en cualquier momento no podemos usar más. Ah los alemanes.
Pero bueno, acá estamos, felices de estar de vuelta en Cortina. El hotel está lleno de rusos, israelíes e italianos. Y algunos americanos y brasileros. Digamos que muchos interesantes de observar. Y con rusos siempre hay espumante en el desayuno, y en general no lo toco pero hoy le dí y esquié como una diosa. Nieve excelente a pesar de que no nevaba hacía días. A último momento le pedí al hotel que me tratasen de conseguir maestra (consejo, reservar antes!) y me consiguieron una de 13 a 15.
La verdad es que me gusta hacer las pistas con alguien que las conozca bien, pero incluso en Cortina que conozco me gusta hacer algunas horas con maestra porque noto que con maestra es cuando me animo más y progreso más. Les tengo (un poco) más confianza que solo me llevan a lugares que no me voy a matar. Así que de mañana esquié con el suequín por Socrepes y después me fui más arriba con mi maestra. Hoy de tarde llegaron nuestros respectivos primos por el fin de semana, de Zürich y de acá nomás. Feliz de estar acá.
Yo también quiero poder esquiar para atrás...







