Monday, 3 December 2018

Japón. Parte I de veremos cuantas. El viaje y Kyoto.

Hace un poco más de dos semanas salimos hacia Osaka, en mi primer Dreamliner. En realidad tendría que haber sido mi cuarto vuelo en 787 pero las tres veces anteriores (CDG-GRU, GRU-CDG y CDG-KIX) Air France cambió los 787 por 777. Así que ahora que finalmente iba a probar el 787 estaba muy contenta y tenía grandes expectativas, pero que decir. Prefiero los 777. Los asientos en Business son más amplios y hay más espacio para guardar cosas. Igualmente dormí casi todo el viaje porque el vuelo a Paris había salido a las 6:00 ya había dormido solo 2 horas. Por la mitad me desperté a vomitar (algo que comí/tomé en la lounge o en el avión) pero me volví a dormir en seguida hasta una hora antes de aterrizar. Esta vez tomé Atarax aunque seguramente hubiese dormido igual de bien sin pastilla, pero no me quería arriesgar.

De las 12+ horas que duró el viaje dormí casi 10 así que llegué muy descansada y feliz a Osaka. En unos pocos minutos estábamos en el tren a Kyoto. Taxi al hotel a dejar las valijas (en Japón lo normal parece ser que no te den el cuarto hasta las 15:00) y nos fuimos caminando a la Apple store. Todo lo Apple es bastante más barato en Japón que en Europa así que quería cambiar todo. Finalmente me di cuenta que el MacBook solo lo uso viajando así que un 13 que me entra en más carteras me sirve más. Un 15 era demasiado grande, también porque es muy raro que no lleve una computadora de trabajo también. El teclado japonés no es un problema porque estoy acostumbrada a usar el americano para escribir en sueco. Me sé de memoria donde está todo, muy acostumbrada a que algunas las teclas no coincidan. La Apple Store queda casi al lado del Nishiki market, así que fuimos a comprar jengibre azucarado (ritual). Constatamos que se pueden comprar gorriones en palito, enteros, pero no probamos.

En Kyoto estuvimos cuatro noches, que es poco hasta para los que ya hemos estado algunas veces (5ta creo) porque siempre querés ver algo de nuevo, y siempre querés ver algo nuevo y en Kyoto y alrededores hay muchísimo para ver. Estos son los famosos los arces japoneses (Japanese maple), los árboles que atraen más atención y que simbolizan el otoño. *Creo* que saliendo del templo Eikando Zenrin-ji. Y la razón por la que fuimos en noviembre. Las veces anteriores habíamos estado en marzo/abril para las flores de cerezo entonces nos quedaban los famosos autumn colours. Y mucho de lo que se vuelve rojo estaba en pico, y el resto approaching el pico, pero que decir. Aunque hay bastantes arces están sobre todo en los templos, no es como los cerezos que parecen estar por todos lados. Muy nice, pero la época de cherry blossoms me parece más exótica y entretenida.

También estaba bastante más verde de lo que esperábamos, hay muchos evergreens, como acá. En abril no nos habíamos ido al Kinkaku-ji o templo del Pabellón de Oro así que fuimos ahora. Fuimos en taxi desde el templo Eikando porque estaba por cerrar. El plan original era seguir al Philosopher's path y después ir al Pabellón de Oro pero nos quedamos unas dos-tres horas cortos. En el Pabellón de Oro había más gente que las veces anteriores, en general me pareció que había más turistas (aunque menos -y pocos- occidentales) ahora que en marzo/abril durante el peak de las flores de cerezo. De repente porque el clima es más agradable.

Igual que durante la época de las flores de cerezo de noche iluminan muchos templos. Acá estamos en la entrada del Kiyomizu-dera. Ahí vamos siempre, tiene vistas muy lindas hacia Kyoto y toda el área entre este templo (+ parque) y Maruyama park es imperdible. Acá había menos gente, posiblemente porque con las flores de cerezo queda un poco más lindo. El templo sigue en obras, hace ya varios meses que están restaurando una fachada pero se puede entrar igual.

En marzo/abril se ve mucha gente sacándole fotos a las flores de cerezo, en noviembre se ve mucha gente sacándole fotos a las hojas rojas. En ningún otro lado he visto tantos turistas con tan buen equipo fotográfico como en Kyoto. No solo japoneses, también muchos chinos que son a los únicos que distingo por el idioma, por lo menos cuando es mandarín. También se ven muchísimos fotógrafos profesionales sacándole fotos a sobre todo parejas vestidas tradicionales con algún templo o pagoda de fondo. Hay muchas tiendas para alquilar trajes típicos.

Pero monos no vimos ninguno, a pesar de los carteles en los templos. Muchas ganas de volver a Japón, y a China. TBC.