Salimos de casa a las 9:15 y llegamos 19:45. De Estocolmo no hay vuelos regulares directos ni a Venecia ni a Innsbruck (y tampoco ningún lugar nice como los alpes para esquiar). En Amsterdam - surprise, surprise - hacía mucho viento y también llovía. Mucho aplauso al aterrizar, el avión estaba lleno de teens holandeses quilomberos, de esos que te empujan y se cuelan en las pistas de esquí y hace que termines maldiciendo a cuanto auto holandés ves. KLM es aceptable pero no me encanta, se nota que han recortado más gastos que Air France. Igualmente las lounges, la de KLM parece una cantina de escuela. Ni siquiera hay agua en botella.
Tan nice aterrizar en Italia. El aeropuerto de Venecia todavía no está del todo pronto pero avanzó bastante desde el año pasado y está quedando muy nice. Fuimos a buscar el auto que para mi total angst y bronca no tiene entrada USB para cargar el teléfono. C'mon Audi, 2017???? Es una Q5 nueva, apenas tiene unos pocos kilómetros y no puedo cargar el teléfono? Nice haber ido a la peluquería antes de salir porque el hotel está lleno de gente fiiiina de pieles y high heels. Nos cambiamos y nos fuimos a cenar a Croda, sin ducharnos porque en las montañas cierra todo temprano. De taco porque porque no había nieve por el pueblo. Feliz de estar en Cortina. J'adore.



