Wednesday, 22 February 2017

Ayer empezó a nevar.

Y hoy sigue. Detesto que se me haya cortado poder empezar el día con un poco de ejercicio. Detesto. Esta segunda semana la empecé extrañando horrores estar al aire libre. Me está costando montones reacostumbrarme a estar en una oficina*. Cuando trabajo desde Uruguay siempre cada 45-50 minutos me tomo un recreo y me tiro en una reposera a respirar aire fresco y tomar sol. O me tiro en un sillón a mirar llover. La falta de sol y aire fresco, y el no poder recostarme cada tanto me están matando, no el trabajo en sí que en estos días es bastante interesante. Me viene una mezcla de cansancio, embole y angst, y siento como que en cualquier momento hago implosión. Me levanto y doy vueltas pero lo que necesito es colapsar en una reposera, preferentemente al aire libre. Al sol. A las 15:30 no me banqué más y llamé al suequín para que me fuese a buscar. Me entiende, también anda en estado alma en pena. La vuelta es un cambio es tan brusco y extremo, y nos cuesta montones, a los dos.

*por no hablar de reacostumbrarme a Suecia ☺☺☺ pero ese es otro tema.