Monday, 20 February 2017

Esta semana se nos terminan los alfajores

Me empecé a comer la caja de alfajores que (supuestamente) traje para convidar en mi oficina. Ok, sabía que no iba a convidar. Nunca convido. El tema es que estando acá los alfajores adquieren otro significado más allá de las 206 calorías que me encantan y que no tengo más donde comprar. También representan mi otro mundo del que no me entusiasma tanto hablar con mis colegas. No cuento nada si no me preguntan y casi nadie pregunta. Hoy me comí cuatro durante el día y repollitos de Bruselas para la cena así que me parece que me quedé corta con las calorías. En Uruguay jamás como alfajores. En cambio si como helado, este año más que nunca, y solo de sambayón italiano. Regresando a mi infancia, porque de chica siempre pedía sambayón. Me dicen que los helados de JI los fabrican en Maldonado y que son más ricos que los que venden en BA pero no sé. Pensando que creo que nunca vi helado de sambayón en Suecia, y aunque hubiese seguro que no eran tan ricos como los de Freddo.