Friday, 23 June 2017

Dejando Estocolmo. Milano.

Este fin de semana es midsommar en Suecia, probablemente la fiesta sueca más tradicional y más llena de expectativas que el festejo sea un éxito, como la navidad. Por el gentío que era el aeropuerto mucha gente prefiere irse. Nunca estuve tan agradecida de tener Sky Priority. Volamos via Paris, y estrené la app nueva de Flightradar24 que también muestra nubes y precipitación. Très cool, j'adore. En Paris cargué 4 botellitas de Evian en la lounge porque en Milano iba a hacer mucho calor, nice porque en Estocolmo hacía mucho frío. Uno de los problemas, imho, de midsommar. Invariablemente hace frío. Más vale ir al verano de verdad a festejar. Ayer dormimos en Milano, pero hoy nos vamos para el mar.

Como Hertz había sido un kilombo tan grande, esta vez alquilamos auto en Europcar. Advierto que el kilombo en Hertz sigue. Charlé con unos chilenos que tenían a casi 70 adelante. Nosotros solo a 6, y en 30 minutos estábamos en el auto. Un mini porque probablemente vayamos a lo de mi flia en Toscana y hay callecitas muy estrechas. También cambiamos de hotel, nos quedamos en el primer hotel que nos quedamos en Milano con el suequín, cuando todavía teníamos que pensar en plata antes de viajar. No lo puedo recomendar más. Es excelente. Manzoni. Acá llegando, y en el balcón que se ve arriba en la primer foto. En pleno cuadrilátero de la moda. Tienen valet parking, internet rapidísima como en casa, aire acondicionado excelente, y empleados muy profesionales y muy nice.

Para la cena nos tomamos un taxi a Carlo e Camilla in Segheria de Carlo Cracco y la esposa. Una especie de Mallmann italiano pero con estrellas Michelin aunque no acá que es más informal. Totalmente recomiendo, todo excelente, la comida, el ambiente, el local y los precios. Después otro taxi a Grom a tomar un helado (el suequín quería doble postre) y después a la galería a pasear. Felicidad total. J'adore Italia. Ahora me voy de compras y después al mar.