Esta no era la ruta más rápida a St. Moritz - 3er y última meta de este viaje - pero me pareció la más interesante. El passo dello Stelvio tiene muchas curvas y está a 2757 metros que es más alto de lo normal en Europa. Creo que fueron más de 50 curvas pero no me fijé bien al empezar, estaba demasiado ocupada advirtiéndole al suequín sobre los ciclistas y constatando que cada vez le cuesta más manejar con cambios. Generalmente alquilamos automático pero esta vez no quedaban. Demasiados americanos que alquilaron muy temprano nos dijeron.
El passo está en un sitio como uno de los "most dangerous roads" del mundo, en mi opinión un disparate total porque el asfalto está impecable y hay muros muy sólidos y muy altos. Pero es muy espectacular. Creo que el mayor peligro son los ciclistas, algunos iban muy pero muy cansados zigzagueando aparentemente sin consideración de que también suben autos. Las motos en cambio bastante más ordenadas, así como los autos que iban todos lento. De repente gracias al riesgo constante de atropellar a un ciclista. A muchos parecía que les fuese a dar un infarto en cualquier momento
En el passo compramos souvenirs y seguimos. La bajada la hicimos por el passo Umbrail hacia Suiza, un passo secundario con muy poco tráfico y muy poca seguridad comparado con el Stelvio. Pero creo que la seguridad normal para Suiza. O sea, algún que otro rail pero también cuerditas de plástico. En la frontera no había nadie controlando quien entra a Suiza. Y miren que nice lo que nos esperaba en St. Moriz. Welcome back to your palace con nusstorte y gelatinas, y menos mal porque St. Moritz parecía un pueblo fantasma aunque finalmente encontramos donde comer.




