Digo porque increíblemente hay hasta italianos que se piensan que Cortina queda en el AltoAdige/Südtirol. Anyway. Después de una semana en Venecia agarramos un auto y nos fuimos a Cortina, que ya dejamos después de también siete noches. No fue del todo fácil dejar el sol y el calor seco tan nice que nos tocó en Venecia donde solo la última noche tuvimos que prender el aire acondicionado para dormir (el suequín). En cambio en Cortina tuvimos (ok, tuve) que tener la calefacción prendida constantemente. A Cortina llegamos con lluvia torrencial y al ir a corso Italia nos encontramos -surprise,surprise- con el evento de autos viejos. Siempre coincidimos.
Aunque venimos a Cortina hace años nos queda bastante por hacer porque algunos lugares los querés hacer siempre. Esta vez decidimos incluir caminatas nuevas, entonces el primer día fuimos al Lago Lagazuoi (2182m), ver foto. Estacionamos en Capanna Alpina (1726m) que queda un poco antes de San Cassiano. De ahí caminamos en subida casi constante primero por una callecita de tierra después por el sendero 20 (media difficoltà) hasta el lago que no nos pareció muy espectacular. Ni la caminata, que no da para volver a hacer a menos que fuese para seguir por el sendero 20 hasta mi amado rifugio Lagazuoi (2750m). Aunque, en realidad es una caminata espectacular hasta el lago pero en esta zona hay mejores. Después fuimos hasta Arabba que queda pasando San Cassiano-La Villa-Corvara porque nos habían recomendado un refugio, Burz. Muy nice pero increiblemente no había nadie. Comimos muy bien.
El segundo día decidimos volver a territorio conocido. Estacionamos el auto en el rifugio 5 Torri (2137m) al que se entra desde la SR 48 por un camino muy angosto, entonces es poco recomendable ir fuera del horario en el que va todo el mundo para no arriesgar tener que dar marcha atrás. De ahí caminamos en subida constante por el sendero 439 (creo) al rifugio Nuvolau (2574m). Se ve arriba del todo? Y la gente subiendo?
En el Nuvolau comí el mejor panino con salsiccia de mi vida. O fue que llegué muerta de hambre porque la caminata es fácil pero media cansadora aunque apta para cualquiera en estado físico normal (o estado físico bueno, que de repente no es lo normal??). Totalmente recomiendo. Se come muy bien y muy barato en todos los rifugi y se puede llegar de muchas formas. Este tiene que ser uno de los mejores paseos del mundo. Vistas increíbles. Totalmente recomiendo.
El tercer día iba a llover todo el día. Después de almorzar nos largamos hasta el lago Braies en el Südtirol. Cuando estábamos llegando empezó a diluviar. La cola de autos dejando el lago fue de las colas de autos más impresionantes que jamás haya visto. Como las colas en Suiza para pasar el túnel San Gottardo. Una locura. Igualmente el parking seguía bastante lleno, como el lago. De cualquier cosa, asiáticos, angloparlantes, germanoparlantes, latinos, etc. No quiero ni pensar el horror de gente que debe de ser un día lindo en agosto. Queríamos tomar algo con vista al lago pero no había nada más que un hotel con el restaurante cerrado y un barzucho que se llovía.
El cuarto día de nuevo quisimos hacer algo nuevo y fuimos al rifugio Giussani (2562m) en el grupo de las Tofane. Estacionamos el auto en el rifugio Dibona (2037m) al que también se llega por un camino muy angosto desde la SR 48. De ahí subimos por el sendero 403 (media difficoltà) hasta el refugio. Como se va muy en zig-zag la caminata no es tan cansadora y las vistas son espectaculares. Totalmente recomiendo.
Comimos y íbamos a volver por otro camino bastante más largo (403+404) pero no estábamos vestidos para el frío polar que hacía ahí arriba ni para la lluvia que estaba amenazando. Mientras tomaba un bombardino se largó a lloviznar mezclado con nieve. Así que volvimos por el mismo camino que subimos. Una pena, pero espero volver. Totalmente recomiendo.
El quinto día le dimos la vuelta a la Croda da Lago, los picos que están "en fila" a la izquierda de la plataforma que se ven en esta foto que saqué subiendo al rifugio Giussani. Dejamos el auto en la localidad Rucurto en la ruta SP 638 (que va al passo Giau). Está muy bien marcado en la ruta donde empieza la caminata (Giro della Croda da Lago) o sea donde empieza el sendero 437 que va por el bosque. Después de un rato agarrás o el 435 o el 434 de acuerdo a si querés dar la vuelta en sentido horario o antihorario. El 434 (muy fácil) va por el lago, el 435 (más dificil, media difficoltà) va entre los picos y la plataforma.
Agarramos el 435 (sentido antihorario) porque nos habían recomendado no hacer esa parte del giro en bajada. El 435 sube a la forcella Rossa, y antes de llegar a la forcella el paisaje se pone muy lunar y hay que trepar por mucha roca. Trepar fue relativamente fácil, bajar creo que hubiese sido más complicado. Con mejor tiempo de repente hubiésemos explorado la plataforma (la vista del vértice!) pero hacía mucho viento y amenazaba lluvia. Quedó para la próxima.
De la forcella Rossa seguimos a la forceja Ambrizzola por el camino fácil de más abajo. De ahí en adelante fue una passeggiata. Agarramos el 434 hasta el rifugio Croda da Lago/Palmieri. El lago Fedèra no me impresionó mucho. Después de comer seguimos hasta Rucurto por el resto del 434 y el 437. Vistas muy nice de Cortina. Totalmente recomiendo este giro. Son unas 6 horas caminando a paso normal-lento/sacando fotos. Empezamos a las 10 y terminamos a las 17 y algo.
Pedí canederli (knödel?)(de queso, espinaca y speck) porque no había casunziei. Pensaba que no me gustaban mucho pero estos me encantaron. Y este es el bombardino con panna que me tomé al volver al pueblo. Además de que me encantan pensé que sería mejor que un simple spritz o franciacorta, eso de que los huevos son buenos para la memoria jeje. Choque cultural total para el suequín, una confitería que vende además de tortas/masitas/salado/helados, tragos (!!!). Los suecos y el alcohol. Lovat, totalmente recomiendo.
El sexto y último día entero fuimos al lago di Sorapis (ca 1930m) por el sendero más fácil, el 215. J'adore. Totalmente recomiendo ir pero bajo la advertencia que es una caminata que si no sos de pie firme y tenés problemas con las alturas, sufrís. En las partes más expuestas hay cuerda para agarrarse pero quedaron unos pocos metros expuestos (max 3) sin cuerda que esta vez estaban bastante resbaladizos. Mi grupo pasó sin problemas (mi prima no paró de hablar en todo el camino) pero yo me quedé mirando hacia el abismo pensando que en el (seguramente no tan probable) caso que resbalase mal y me fuese para abajo, seguro me mataba. Por suerte un local que pasaba me preguntó si me quería agarrar a él porque los que estaban conmigo, acostumbrados a que me quede atrás sacando fotos, ya habían desaparecido.
Recomendaría hacer esta caminata con bastones, este año nos olvidamos de los bastones en Suecia y los extrañé un poco aunque siempre vaya con la cámara colgada. Son unas dos horas de ida y dos de vuelta a paso paseo. En el lago había gente pero no gentío y eran en su mayoría italianos que no me molestan, ni cuando se metan en el lago helado a los gritos para sacarse selfies. Otra advertencia es que el baño del rifugio Vandelli es estilo pozo, de esos que también se ven en China. Comimos (y tomamos) muy bien y muy barato. Muchas ganas de volver. Fin de Cortina.

























