Friday, 23 March 2018

Suiza. Sankt Moritz.

Cuando llegamos a St.Moritz el sábado de tarde estaba nevando, así que decidimos hacer hotel y nos fuimos a la piscina. Lamentablemente el agua estaba solo tibia+. Se podía estar afuera sin pasar frío -no sé si no estuvimos una hora en la parte de afuera- pero todos -y no solo yo que soy muy friolenta- hubiésemos preferido un par de grados más. Después hicimos 10 minutos de sauna (muy nice!) y nos vestimos para ir a cenar peruano-japonés en uno de los restaurantes del hotel, La Coupole/Matsuhisa, del famoso Nobuyuki "Nobu" Matsuhisa. Totalmente recomiendo.

Sentados al lado nuestro teníamos a una pareja de apariencia muy normal que solo noté porque mencionaron Brasil hablando con el mozo. A los del otro lado si los miré por la diferencia de edad, pero resultaron ser padre e hija teen+. Para mi gran sorpresa cuando se estaban yendo se acercaron a la pareja y la hija empezó en voz altísima I love your instagram, I loved your book, could I have a picture with you bla bla bla. Y yo y la frau quién es? Nos llevó un rato pero gracias a google constatamos que eran Olivia Palermo y el esposo que no era brasilero como pensé sino alemán. Olivia posó sin problemas y muy sonriente, eso que estaban en el medio de la comida. Eso que apenas se ve es Olivia al irse. Sweater de supongo cashmere marfil y pantalones amarillos con rayas. A la derecha mi ensalada de atún.

El domingo de mañana seguía nevando, pero menos, entonces bajamos a alquilar esquíes (tenemos solo botas) y yo a contratar instructor a la tienda del hotel, muy cómodo. Contraté de 10:30 a 13:00. Obviamente el hotel también te lleva y te va a buscar cuando quieras al trencito que sube a Chantarella/Corviglia. Contratar instructor es más caro en St.Moritz que en Cortina (100 CHF contra 60 EUR la hora, o sea 25 EUR más caro por hora) pero en Sankt Moritz el skipass es gratis quedándose mínimo 2 días en algunos hoteles. Por otro lado en Cortina encontré infraestructura más moderna, por ejemplo en St. Moritz siempre me tuve que tomar el trabajo de sacar el skipass del bolsillo del pantalón porque los sensores no lo sentían bien y no me abrían las "puertas". Con guantes, palos, y suizos (o lo que fuesen) histéricos por adelantarse atrás no es agradable tener que andar sacando el skipass. Acá estamos en Corviglia, 2 849m.

Pedí instructor en italiano y me tocó una ticinese. J'adore que en St.Moritz pueda hablar italiano. Acá no estoy muy segura donde estamos, si Glüna (2 830 m) o Las Trais Fluors (2 752m), saqué la foto al bajarme de las sillas y estuvimos por los dos lados. Sobre todo en las Trais Fluors había poca gente, muy nice. Había muchísima nieve fresca o sea que estaba medio bumpy y dificil de frenar pero nada grave, en general las pistas son muy anchas y si no son tan anchas no son tan empinadas, pero obviamente no fui por ninguna negra. Con sol y temperaturas más altas creo que hubiese estado más complicado.

Hacia la una me encontré con los demás en Corviglia y fuimos a comer al Paradiso. Totalmente recomiendo. Esquiando desde Corviglia se llega fácil y también se puede ir en silla subiendo desde Suvretta a Randolins y caminando no sé, 500m? por la nieve. Va poca gente sin esquíes pero algunos se ven así que la caminata no debe de ser muy complicada. O de repente tienen motos de nieve para irte a buscar como algunos lugares en Cortina. Por el tiempo (nevando de a ratos) la parte restaurante de afuera estaba cerrada así que nos sentamos arriba, que es más informal y estaba abierto. Supongo que arriba todos toman entonces unos copitos de nieve no molestan, aunque cuando hacia las 14:30 empezó a nevar más fuerte entró o se fue casi todo el mundo.

Totalmente recomiendo este hot drink for cool people como dice el menú. Burning Angel, rom y amaretto con canela. 16 CHF. Un problema de la parte de arriba es que te tenés que ir a buscar las cosas y el piso estaba muy resbaladizo. Yo casi me mato, el suequín casi se mata entonces nos tuvieron que servir los suizos que están más habituados a caminar de botas de esquí. Almorcé Nusskuss, una nusstorte à la Paradiso. La nusstorte es la torta de nueces típica engadinese, o sea del valle donde queda Sankt Mortiz. No puedo recomendarla más.

Las mismas flores tan nice del año pasado, supongo que deben de ser artificiales. Cuando nos fuimos la a mini-T que te lleva a las sillas más cercanas para volver a Corviglia estaba o ya apagada o rota (típico suizo, o típico suizo de montaña según la frau que tiene muchos prejuicios sobre suizos de otras regiones) así que nos schleppiamos a las sillas.

Para volver a Corviglia se sube a Munt da San Murezzan (2 659m). De ahí hay varias pistas -fáciles y difíciles- para bajar o a Corviglia (o a Chantarella, que se pronuncia "ch" y no "k"). Lo importante si se quiere volver fácil es meterse por el túnel a la derecha de las sillas, que este año estaba casi sepultado por tanta nieve. No me extrañaría que los suizos ni bola cuando se sepulta, que no lo limpien. De Corviglia subimos hasta Las Trais Fluors, bajamos y nos volvimos al hotel. De nuevo piscina, sauna y cena en el hotel. En la piscina unas rusas nos estuvieron iluminando acerca de la situación en Rusia. Muy interesante.

El lunes desayunamos solos porque los suizos se fueron muy temprano y con el suequín no teníamos que dejar St.Moritz hasta el mediodía. Me hice pintar las uñas, fui a dar vueltas por las tiendas pero no compré nada, o bueno, nada de ropa que es lo que necesito. En un momento de debilidad me dejé vender colágeno en una farmacia. En Suiza hay que tener cuidado porque son muy aficionados a la medicina alternativa (por lo menos comparando con Suecia) y a mucho de eficacia muy dudosa le ponen la banderita, un Made in Switzerland y te lo venden como lo más. Y la gente cae.

Nevó casi todo el camino de vuelta a Zürich. En Zürich me empezó el mal humor porque tenía que constestar mails y la lounge estaba llena, eso que llegamos 2 horas antes que saliese el avión. Nos estábamos por ir pero unos italianos 60+ que me oyeron quejarme a la supervisora que andaba dando vueltas de que como no cuentan cuanta gente entra me dejaron compartir la mesa. Un disparate que no te notifiquen de antemano si hay lugar o no, ZRH es muy nice y las mesas de Sprüngli estaba vacias, nos pudiésemos haber instalado ahí.