A Tokio no habíamos planeado ir por falta de tiempo, pero justo antes de salir Air France confirmó unos días de huelga y uno de los días coincidió con el día antes a nuestra vuelta desde Osaka*. Qué mejor justificativo para para postergar la vuelta. Así que evitando pensar que nos ibamos a tener que volver en KLM y hacer security en AMS que ODIO cambié la vuelta del miércoles desde Osaka al sábado desde Tokyo. Entonces el miércoles en vez de tomar el tren a KIX tomamos un shinkanzen Nozomi a Tokyo. Unos minutos antes de subirnos pude constatar que el AF 291 Osaka-Paris del miércoles estaba cancelado.
*o sea que si cancelaban el vuelo CDG-KIX también cancelaban el KIX-CDG del día siguiente

Reservar hotel en Tokyo solo unos días antes de llegar no fue ideal pero terminamos bastante bien. De repente no tan alto como hubiese podido ser en el Ritz Carlton pero en un piso 35 que no estuvo mal. Prince Gallery. Nuevo, lujo budget o sea que es bastante más barato que los lujo lujo. Pensé que la zona me iba a parecer media off pero se llega fácil caminando a Ginza y Omotesando. Y caminatas muy nice. En Tokyo o caminamos o tomamos taxi, está llenísimo y no son caros. Las torres a la izquierda es Shinjuku. Y las botellitas en la ventana, colágeno. Me traje 30, estaban en oferta 15 por unos 20 USD.
Este fue el viaje del ramen, red-bean paste y el colágeno. Después del ramen en Osaka no quería comer otra cosa eso que siempre pensé que el ramen a mi no me gustaba. Esto es en Kazami en Ginza, se llega por un callejón muy angosto y muy oscuro desde una de las calles principales. Cola para entrar pero valió la pena aunque el ramen no estuvo tan memorable como el de Osaka que estaba más picante. Otra noche estuve con un poco de fiebre así que me quedé en el cuarto y abrimos una botellita de plum wine y cené frutillas y helado cubierto de mochi (lo pegajoso, mejor ver un video) y red-bean paste (azuki) y castañas. No puede ser lo que me gustó a mi que los helados Häagen Dazs no me gustan mucho. 華もち “栗あずき” = Hana mochi “kuri azuki” = Flowering mochi "Chestnut azuki". Es un gusto especial así que no sé si lo voy a encontrar en noviembre.
Tokyo siempre me sorprende por la elegancia de la gente. Tantas mujeres flacas de todas las edades que todo les queda bien. Me da la impresión que la diferencia más grande con Europa es que comen más variado. Ver gente comiendo varias porciones chicas es bastante más común que en Suecia. Comí así todo el viaje salvo cuando me empaché con ramen pero lamentablemente es muy difícil de mantener en Suecia. Por lo menos sigo con el colágeno porque traje tanto (en frasquitos, polvo y pastillas) que seguramente me dure hasta que volvamos en otoño.
Totalmente recomiendo ir a Japón. Es un mito que es tan caro, hay todo tipo de hoteles y se puede comer mejor y más barato que en Europa sin mucho esfuerzo. Esta vez no nos dio el tiempo para ir al fish market a comer atún pero por fin me animé a probar las sardinitas secas con nueces que venden por todos lados y que en otros viajes miré con tanto asco. Pero esta vez pensé que el gusto no puede ser tan distinto a las sarde in saor venecianas que tanto me gustan. Y tal cual, son medias dulces, . Además de colágeno traje montones de sardinitas secas con almendras. Me encanta como quedan con champagne.
El otro día puse algunas para el picoteo cuando vinieron amigos pero nadie quiso. Me pasó lo mismo con los dulces de Kyoto que llevé a mi oficina, nadie quiso probar. Hoy hacen casi 2 meses que volvimos de Japón. El auto es un Nissan, en una vidriera en Ginza.