Desde que volvimos de Japón cambié todas mis reuniones a después de las 11:30 así apenas sale el sol puedo salir de 8-9km de powerwalk por Djurgården antes de ir a trabajar. Si no camino mínimo 6km por día no cierro el Move goal del iWatch, el de las calorías. También me costó bastante acostumbrarme a la falta de luz los primeros días después de volver de Japón, sobre todo de mañana. Otros años he puesto el despertador a unos minutos antes de la salida del sol, pero últimamente prefiero levantarme más temprano, el sol sale tipo 8:30. Hoy a diferencia de en el centro asfaltado de Estocolmo, en Djurgården había una capa muy fina de nieve (primera del invierno), entonces nos metimos por los senderos más angostos por los que rara vez se ve gente que no esté a caballo*. Y nos encontramos con este cartel. Caza en progreso. Bambis? No decía no pasar pero igualmente nos metimos por el sendero siguiente que no tenía cartel. Pero igual sentíamos a los perros, y vimos pedazos de carne fresca por un par de lados. Fueron solo unos 500 metros pero not nice caminar pensando que en cualquier momento sentís un tiro.
*una excepción hace unos días que nos topamos con un par de chinas con cámaras Leica high-end y botas Chanel ☺☺☺.Thursday, 13 December 2018
Sunday, 9 December 2018
Japón. Parte II. Himeji y Osaka.
En algún momento entre abril y noviembre leí que Japan Rail iba a tener un shinkansen Hello Kitty operando cuando ibamos a estar en Japón, y que una de las paradas era Osaka. Camino a Japón cuando finalmente nos pusimos a pensar que hacer en Japón (en Paris) me acordé de Hello Kitty y empecé a mirar si había algo interesante para visitar a no mucha distancia de Osaka. Encontré al castillo de Himeji a media hora. Entonces cuando llegamos a Kyoto antes de tomar el taxi al hotel sacamos pasajes a Tokyo, y a Himeji en el Hello Kitty Shinkansen. Nos dijeron que los 3 primeros vagones eran Hello Kitty y nos vendieron pasajes sin reserva de asiento para poder cambiar de vagón.
Así que tomamos un shinkansen de Kyoto a Osaka-shin y a las 11:29 salimos hacia Himeji. Ya en Osaka-shin había un kiosquito con mercancía Hello Kitty, en el tren todo en primer vagón. No había tanta gente en la cola para los vagones Hello Kitty pero todos se sacaron foto con el tren antes de subir. Casi todos adultos, moi incluida. For the record de chica nunca me entusiasmó Hello Kitty, en realidad nunca me entusiasmo nada "de nena" como decía de chica. Siempre fui más Meccano/Atari, aunque siempre fui media fashion.
El castillo de Himeji está renovado reluciente y nos encantó. Adentro no hay casi nada pero se puede subir hasta arriba del todo, son 6 pisos por escalera. Antes de entrar hay que sacarse los zapatos, adentro del castillo solo podés andar descalzo. También hay mucho jardín que lamentablemente no recorrimos porque queríamos llegar al castillo de Osaka antes de que cerrase.
No había tantos turistas pero sí enormidades de nenes uniformados de todas las edades que subieron las escaleras corriendo y saltando y armando un quilombo infernal. Nos movimos para dejarlos pasar y no paraban de pasar, seguramente era toda la escuela. Llenaron el castillo. Muy divertido cuando unos se nos acercaron a practicar inglés. La calle ancha que se ve en la foto desde el 6to piso es la calle que lleva a la estación de tren, o sea que es muy fácil llegar. Moverse en Japón con google maps es increíblemente fácil, las instrucciones son muy exactas. Compramos las tarjetas sim para turistas de b-mobile de siempre, que nos estaban esperando en el hotel. Excelentes.
En retrospectiva nos tendríamos que haber quedado en Himeji a ver los jardines y a ver un espectáculo de otoño que había al oscurecer. Una pena haberse perdido jardines donde parecen cuidar tanto a los árboles (j'adore la atención al detalle en Japón!!) pero bueno, ganas de volver a Japón no nos faltan aunque no creo que sea para la pascua que viene porque no coincide con los cherry blossoms.
Del castillo nos fuimos directo a la estación de tren para volver a Osaka. Impresionante ver pasar un shinkansen que no paró, a toda velocidad. Nunca habíamos visto porque antes solo habíamos estado en estaciones grandes. Me compré sardinitas secas con almendras para comer en el tren y lo que pensé era un energy drink, j'adore las botellitas. Después googlié y resultó ser a base de cúrcuma (turmeric) y aparentemente se toma para prevenir daño al hígado cuando vas a tomar de más. Una botellita antes y otra después. Al llegar a Osaka nos tomamos un taxi al castillo. A los taxistas siempre les mostré a donde queríamos ir en el teléfono para que entendiesen.
De afuera el castillo de Osaka en muy nice, pero es bastante más chico y no impresiona como impresiona Himeji. También el interior vacío del Himeji nos gusto más. Bueno, no "hasta" porque es una construcción excelente. En Osaka había mucha gente, muchos grupos de jubilados europeos (italianos, españoles y franceses) y exhibiciones que no nos interesaban tanto. Creo que habría que vaciarlo y hacerlo de nuevo, mucho del interior es reciente y de mala calidad. Con falta de tiempo totalmente recomiendo darle prioridad al castillo de Himeji y no al de Osaka. Del castillo nos fuimos caminando a Dotombori a comer ramen, obviamente al mismo lugar que nos gusto tanto en marzo/abril.
Cuando llegamos la fila no era tan larga y en unos 15 minutos estábamos comiendo. El ramen lo comprás en las máquinas, 600 JPY (5,3 USD) con cuatro pedazos grandes de roasted pork, 900 JPY (8 USD) con extra pork. Incluye agua. Ramen fue lo que más cominos en este viaje, también comimos bastante más caro, tipo 30 veces más caro pero que decir. Otra presentación y otro ambiente pero después de un día de dar vueltas en otoño no hay como un buen plato de ramen. Pero justo este lugar que fue el nos abrió los ojos al ramen no fue nuestro preferido de este viaje. El mejor fue uno en Tokyo.
Después de comer caminamos un rato por Dotombori, y hacia las 7 empezamos a caminar hacia la estación de tren para volver a Kyoto. No es tan cerca pero la noche estaba muy linda, y la calle que lleva a la estación - Mido-suji - estaba muy nice con los adornos de Navidad y las luces de las casa de moda de lujo. Creo que es la calle principal de Osaka. La última parte del camino es subterránea, y está llena de tiendas más pueblo y lugares para comer, también muy nice. Para lo único que hay que estar atento al tomar el tren a Kyoto es no tomar uno de los locales que paran en más estaciones y demoran bastante más. Sin tiempo la alternativa más rápida creo que es taxi a Osaka-shin y de ahí tomar un shinkansen. En poco tiempo estábamos de vuelta en Kyoto. J'adore Japón.
Monday, 3 December 2018
Japón. Parte I de veremos cuantas. El viaje y Kyoto.
Hace un poco más de dos semanas salimos hacia Osaka, en mi primer Dreamliner. En realidad tendría que haber sido mi cuarto vuelo en 787 pero las tres veces anteriores (CDG-GRU, GRU-CDG y CDG-KIX) Air France cambió los 787 por 777. Así que ahora que finalmente iba a probar el 787 estaba muy contenta y tenía grandes expectativas, pero que decir. Prefiero los 777. Los asientos en Business son más amplios y hay más espacio para guardar cosas. Igualmente dormí casi todo el viaje porque el vuelo a Paris había salido a las 6:00 ya había dormido solo 2 horas. Por la mitad me desperté a vomitar (algo que comí/tomé en la lounge o en el avión) pero me volví a dormir en seguida hasta una hora antes de aterrizar. Esta vez tomé Atarax aunque seguramente hubiese dormido igual de bien sin pastilla, pero no me quería arriesgar.
De las 12+ horas que duró el viaje dormí casi 10 así que llegué muy descansada y feliz a Osaka. En unos pocos minutos estábamos en el tren a Kyoto. Taxi al hotel a dejar las valijas (en Japón lo normal parece ser que no te den el cuarto hasta las 15:00) y nos fuimos caminando a la Apple store. Todo lo Apple es bastante más barato en Japón que en Europa así que quería cambiar todo. Finalmente me di cuenta que el MacBook solo lo uso viajando así que un 13 que me entra en más carteras me sirve más. Un 15 era demasiado grande, también porque es muy raro que no lleve una computadora de trabajo también. El teclado japonés no es un problema porque estoy acostumbrada a usar el americano para escribir en sueco. Me sé de memoria donde está todo, muy acostumbrada a que algunas las teclas no coincidan. La Apple Store queda casi al lado del Nishiki market, así que fuimos a comprar jengibre azucarado (ritual). Constatamos que se pueden comprar gorriones en palito, enteros, pero no probamos.
En Kyoto estuvimos cuatro noches, que es poco hasta para los que ya hemos estado algunas veces (5ta creo) porque siempre querés ver algo de nuevo, y siempre querés ver algo nuevo y en Kyoto y alrededores hay muchísimo para ver. Estos son los famosos los arces japoneses (Japanese maple), los árboles que atraen más atención y que simbolizan el otoño. *Creo* que saliendo del templo Eikando Zenrin-ji. Y la razón por la que fuimos en noviembre. Las veces anteriores habíamos estado en marzo/abril para las flores de cerezo entonces nos quedaban los famosos autumn colours. Y mucho de lo que se vuelve rojo estaba en pico, y el resto approaching el pico, pero que decir. Aunque hay bastantes arces están sobre todo en los templos, no es como los cerezos que parecen estar por todos lados. Muy nice, pero la época de cherry blossoms me parece más exótica y entretenida.
También estaba bastante más verde de lo que esperábamos, hay muchos evergreens, como acá. En abril no nos habíamos ido al Kinkaku-ji o templo del Pabellón de Oro así que fuimos ahora. Fuimos en taxi desde el templo Eikando porque estaba por cerrar. El plan original era seguir al Philosopher's path y después ir al Pabellón de Oro pero nos quedamos unas dos-tres horas cortos. En el Pabellón de Oro había más gente que las veces anteriores, en general me pareció que había más turistas (aunque menos -y pocos- occidentales) ahora que en marzo/abril durante el peak de las flores de cerezo. De repente porque el clima es más agradable.
Igual que durante la época de las flores de cerezo de noche iluminan muchos templos. Acá estamos en la entrada del Kiyomizu-dera. Ahí vamos siempre, tiene vistas muy lindas hacia Kyoto y toda el área entre este templo (+ parque) y Maruyama park es imperdible. Acá había menos gente, posiblemente porque con las flores de cerezo queda un poco más lindo. El templo sigue en obras, hace ya varios meses que están restaurando una fachada pero se puede entrar igual.
En marzo/abril se ve mucha gente sacándole fotos a las flores de cerezo, en noviembre se ve mucha gente sacándole fotos a las hojas rojas. En ningún otro lado he visto tantos turistas con tan buen equipo fotográfico como en Kyoto. No solo japoneses, también muchos chinos que son a los únicos que distingo por el idioma, por lo menos cuando es mandarín. También se ven muchísimos fotógrafos profesionales sacándole fotos a sobre todo parejas vestidas tradicionales con algún templo o pagoda de fondo. Hay muchas tiendas para alquilar trajes típicos.
Pero monos no vimos ninguno, a pesar de los carteles en los templos. Muchas ganas de volver a Japón, y a China. TBC.
Friday, 16 November 2018
Mediodía, volviendo de trabajar.
Temprano para hacer las valijas, pensando en que ropa llevar a Japón. Van a hacer unos 10 grados más que en Estocolmo pero sobre todo va a haber unas horas más de luz. Seriamente harta de la oscuridad. El sol se está poniendo a eso de las 15:30 (adelanta 2 minutos por día creo) pero como hasta hoy había estado muy gris ha estado muy oscuro y los diarios llenos de los artículos de siempre con consejos para no deprimirse. Yo para variar contra la corriente cada vez más feliz que falta poco para el verano, aunque a las 19 ya estoy mirando el reloj para ver si ya es hora de acostarse.
Como hacía tantos días que no veíamos el sol lo que vimos que se despejaba decidimos hacer la vuelta de 8km por Djurgården antes de salir para el aeropuerto. Si nos olvidamos de llevar algo siempre está Uniqlo.
Friday, 9 November 2018
Hoy terminé una semana muy productiva trabajando desde casa.
Estuvo de light drizzle todo el día pero con el suequín agarramos un par de paraguas y salimos a hacer la caminata de 8km por Djurgården. Hay que aprovechar la poca luz que tenemos. Estos días grises en la ciudad de repente no son los mejores pero en Djurgården todavía queda algo de autumn colours. El peak ya pasó hace un par de semanas pero sigue estando muy nice. J'adore l'automne.
El fin de semana pasado tuvimos una fiesta de Halloween. Y supongo que me confundí con un baile de máscaras porque en un momento pensé encargar máscaras a Venecia pero finalmente pasamos por una casa de disfraces y yo me compré plumas y cuernos y el suequín se compró una máscara de médico de la peste negra de tipo un euro, que combinamos con vestido negro de fiesta y tuxedo. Y nos sentíamos re cool hasta que llegamos y vimos que era una fiesta de Halloween en serio. La casa estaba adornada para una película americana con el jardín lleno de tumbas y esqueletos. La puerta estaba abierta, entramos a la oscuridad y al fondo vemos a unos 20 recontradisfrazados que asustaban de verdad mirándonos, apenas iluminados por unas velas (nts: nunca más llegar una hora tarde a una fiesta de Halloween). Y de golpe este muñeco se nos prendió al lado y empezó a gritar y a moverse y nos cayó un esqueleto y tela araña de arriba y fue todo tan inesperado que hubiese sido el susto del año si no hubiese sido por un incidente en la escalera del subte a los pocos días.
Las tres escaleras mecánicas están rotas hace días, y digamos que subir cuesta, hasta a mi que cuando funcionan nunca me quedo quieta y muy seguido soy la primera en llegar arriba. Entonces estaba subiendo tratando de no putear y verle el lado bueno al esfuerzo (buen entrenamiento!) y alcancé a una mujer media gordita seguramente del subte anterior que iba subiendo muy despacio. Al pasarla sentí que resoplaba y gemía algo ininteligible y no sé si se desmayó pero empezó a caer hacia abajo. Pánico total porque creí que se mataba porque el que venía atrás no venía lo suficientemente cerca para atajarla sin que se diese un buen golpe. Me di cuenta que ni idea a que número llamar para pedir ayuda así que pensé que lo mejor era seguir subiendo para no trancar el camino. No debe se haber sido grave porque no salió nada en ningún diario. La foto la saqué al otro día del incidente. Las escaleras seguían paradas.





































