Friday, 17 May 2019

8 días en China. Parte II: Huangshan día 1.

Buscando conocer algo nuevo cerca de Shanghai encontré Huangshan, que confundí con la locura de Huashan de lo cual había visto muchas fotos. Ir a dar vueltas por montañas chinas me pareció ideal sobre todo cuando vi que había tren bala a Huangshan-ciudad (ex Tunxi). De la estación Huangshan-bei (bei=norte) son unos 45 minutos en taxi (unos 200 RMB) a Tangkou, el pueblo sobre la entrada sur del parque nacional donde están las montañas, que en realidad son picos de granito. Vi que había hoteles por los picos pero ni tenían reviews buenos ni había lugar así que reservé hotel en Tangkou (Huangshan scenic area) y me olvidé del tema ya que andaba media ocupada.

Los pasajes de tren los compré a través de China Travel Guide que totalmente recomiendo. Como China Railway no empieza a vender los pasajes hasta tipo un mes antes de la fecha de partida, los pagás y la agencia los compa cuando salen a la venta y te los mandan al hotel. Como íbamos con todas las valijas compré la mejor clase, ida y vuelta Shanghai-Huangshanbei salió 194 USD c/u. El vagón estuvo siempre lleno, así que no recomiendo dejar los pasajes de tren para último momento. Los tren bala (Gaosu o G) chinos son excelentes, al igual que toda la infraestructura. La estación de Shanghai es gigante pero es muy fácil encontrar el gate por el número del tren.

Un par de semanas antes de salir busqué blogs con viajes a Huangshan y me avivé que para caminar por las montañas hay que quedarse en las montañas ya que las funivías cierran tipo las 16-17. En booking todos los hoteles en la montaña aparecían llenos pero en ctrip había lugar en todos. Reservé en el Xihai que me pareció el mejor. Algo más de 500 USD por dos noches con desayuno. No cancelé en Tangkou porque era muy barato (unos 160 USD las tres noches) y nos servía para dejar las valijas y poder ducharnos antes de salir para Shanghai. Tangkou sin ser una maravilla para una noche nos pareció interesante. Había muchos lugares para comer, algunos muy nice con menú con fotos. Cenamos muy bien y nos divertimos enormemente hablando via un app con los chinos de la mesa de al lado. Italia conocían, Suecia no. También intenté Uruguay y nada, pero si Argentina. MESSI! Acá también apagan la iluminación a las 22 así que lo mejor es no cenar más tarde que las 20.

Entonces después de dormir una noche en Tangkou salimos hacia las montañas después de desayunar y después de haber agregado el hotel a mis contactos en WeChat por si tenía alguna pregunta. Al final del post hay un mapa con el itinerario. Desde Tangkou hay ómnibus especiales del parque que te llevan a dos (de tres) funivías por las que se sube a distintas zonas de las montañas, Yuping y Yungu. Nos recomendaron tomar Yuping que nos iba a dejar un poco más lejos del Xihai porque el camino al hotel era más lindo. Por suerte decidimos tomar la funivía Yungu y hacer el camino corto al hotel porque llegamos bastante más cansados de lo que pensábamos sobre todo yo que no estoy acostumbrada a desayunar y cargar más que máquina de fotos y abrigo. Las funivías quedan lejos entre si, o sea que hay que tomar el ómnibus correcto. Los paquetes son transportes a los hoteles en las alturas, solo se llega caminando desde las funivías.

En realidad a Huangshan no vas de hiking porque no hay senderos de tierra, en vez hay senderos de piedra y escaleras, muchísimas escaleras y algunas colgando de las rocas aunque al ser tan sólidas a veces es difícil darse cuenta. Una obra impresionante como la muralla de Pekin y en mi opinión más divertida de explorar. Dicen que los primeros escalones fueron puestos hace unos 1500 años, y que ahora son unos 60.000. Ni idea. Lo que sé es que unos pocos km de escaleras al día nos cansaron bastante más que los 25-30 km al día que hicimos en el Chaltén con temperatura similar. Muchos tramos son muy empinados y muy largos y terminé con los músculos muy sentidos y a aspirina. Para disfrutar recomiendo no sobreestimarse y reservar mínimo dos noches de hotel en las montañas. Looking back, tres noches hubiese sido mucho mejor.

Lamentablemente mis fotos no le hacen justicia a Huangshan, en parte porque parte del encanto es la neblina y las nubes que vienen y van. Hay muchísimos picos muy altos, valles profundos y mucha vegetación. Y humedad. Por ser día de semana no había tanta gente, supuestamente los fines de semana son de evitar por los grupos grandes. Igualmente vimos varios grupos: jubilados, chicos de escuela, liceo, todos con muy buena onda. Y sí, algunos guías andan con megáfono pero no lo encontré nada molesto. Uno hasta me ofreció probar el megáfono para llamar al suequín que se me había alejado ☺☺☺. Casi se cae por el precipicio cuando escuchó el sobrenombre que no le gusta a todo volumen. Encima el grupo lo aplaudió, a las risas, mientras volvía. A veces es de no creer lo kilomberos que son. Estos hasta se quisieron sacar fotos con nosotros. J'adore.

A veces el sendero se bifurca y un par de veces no fue obvio para donde agarrar, a pesar de que hay buenos carteles. Recomiendo estudiar algunos mapas antes de ir y llevarlos en el teléfono. Hay mapas con el tiempo que llevan los distintos tramos pero creo que todo nos llevó más tiempo. De la funivía pusimos unas 2 horas al hotel, parando para mirar y sacar fotos. Me encantó que hay carteles con los nombres y fotos de los responsables de las distintas partes del parque. De repente por eso está todo impecable. En el hotel nos dieron el cuarto en seguida a pesar de que llegamos a las 12:30. Muy nice el hotel, llevamos algunas cosas al pedo (shampoo, cepillo de dientes, pasta, agua) porque a pesar de lo que leí en algunos reviews había todo lo que suele haber en los hoteles. Totalmente recomiendo el Xihai, pero ojo que tiene una parte barata y una más cara, la barata no sé que tal será. No quedamos en uno de los cuartos con balcón.

Después de dejar las mochilas en el hotel salimos a dar vueltas. Nos pareció tarde para ir a los dos must, el Lotus peak y el Xihai Grand Canyon así que salimos a explorar sin meta pero mirando en el mapa para ir tomando una idea del lugar. Maps funcionó a la perfección por todos lados pero sobre todo usé 2 mapas que había encontrado en internet, el que puse acá abajo y otro con estimaciones de tiempos. El suequín iba con uno de papel que le dieron en el hotel. De lo que más me gustó el primer día fue esto, Flying-over rock. Todos los lugares tienen nombres muy creativos, y a veces traducidos de distinta manera así que un mapa con los nombres en chino nunca está de más. De ahí seguimos al Brightness top, 1860m de altura.

Y acá estamos en Brightness Top. Del otro lado se ve el Lotus peak, al cual fuimos al día siguiente. Agrandando la foto se ven los pretiles de seguridad. Y si, se va por escaleras hasta la cumbre, pero desde este ángulo no se ven, están más hacia la derecha. En Brightness top había un kiosko con snacks y todo lo que podés necesitar si se larga a llover de golpe y no fuiste preparado y una estación meteorológica. De acá pero hacia el otro lado también se ve un fenómeno muy divertido, habiendo nubes abajo te ves reflejado en las nubes, entonces está lleno de gente colgada del pretil sacando fotos y moviendo los brazos.

Un clásico es ir a ver la salida y la puesta del sol entonces nos schleppeamos a Purple Cloud Peak para la puesta del sol que fue tipo las 18:30. A pesar de que es todo escalera llegar fue más duro que el famoso último km tan empinado de la laguna de los Tres en el Chaltén. Muy nice pero pero extrañé la música y los tragos de las puestas de sol en JI. Y los aplausos. Así que decidimos olvidarnos de la salida del sol. En el cuarto en el hotel había linterna y dos camperas abrigadísimas, pero nos pareció un tanto sacrificado. Algunos senderos tienen iluminación así que probablemente hay más luz que solo la linterna. Aclaro que aunque hubiésemos querido ver la salida del sol siempre estuvo nublado de mañana, por lo menos hacia las 6.

En bajada Purple Cloud Peak estaba muy cerca del hotel, y también de la funivía Taiping que queda en la entrada norte del parque. En en hotel charlamos con una pareja china muy cool que había llegado al hotel desde ahí. Empezamos a charlar porque casi no llevé ropa entonces tuve que bajar a cenar con los pantalones Juicy que llevé para dormir y las pantuflas del hotel. No daba para bajar de pantalón de hiking. Entonces empezamos a charlar con estos porque sabían inglés y me ayudaron a pedirle a la chica que nos iba a sentar que nos escondiese en un rincón. Ahí nos contaron que ellos subieron por Taiping que es mucho más cerca del Xihai, pero ellos llegaron en auto propio. Sin auto es más complicado - o por los menos la distancia es más grande - desde Huangshanbei. Terminamos sentados al lado y demasiado a la vista para mi gusto, a lo que la china me dijo don't worry you have a very beautiful watch ☺☺☺. Quedaron muy entusiasmados con las fotos que les mostré de la Patagonia.

La cena del hotel (buffet, 160 RMB) realmente nos encantó y menos mal porque otras opciones de noche no hay. Mucho muy saludable y muy variado. Increíble que traen todo a pie desde las funivías. Además ves a los cocineros y les podés preguntar (por señas) que va con que, a veces no es tan fácil adivinar aunque todo tenía cartel tanto en chino como en inglés. Lo verde es jugo de pepino y los boñatos los más ricos que he comido en mi vida. Había algunas cosas más occidentales tipo hamburguesas pero ver tanto chino flaco, ágil y eficiente no inspira a comer justo hamburguesas. Después de cenar habíamos pensado ir al bar que parecía muy nice pero estábamos tan cansados que nos fuimos directo a acostar, aunque en vez de dormirme me puse a pasar las fotos a la computadora (wifi excelente) y a mirar una comedia coreana con subtítulos en inglés, Left-handed wife, que me shockeó un poco por lo brutal.

Y acá un mapa del día 1 en Huangshan. En amarillo hasta el hotel: caminata de 10 minutos del hotel en Tangkou a la parada de ómnibus, en ómnibus (19 RMB, con asientos libres) a la funivía Yungu, funivía (80 RMB, sin hacer nada de cola + 190RMB la entrada al parque) a White Goose Ridge y finalmente caminando a Mushroom Pavillion, Beginning to Believe Peak (tb llamado Shixin), Harp Pine, Black Tiger Pine, Pen Flower Peak, Beihai Hotel (afuera hay un ATM del Bank of China y una estación de policía) y de ahí derecho (o bueno, subiendo y bajando escaleras) al hotel Xihai. En rojo: del hotel Xihai al hotel Paiyun (algo grande estaba en obras por ahí, no me acuerdo si era el hotel) Flying-over Rock, Top Peaks, Brightness Top, Rock-watching Pavillion, Xihai hotel (descansamos 15 minutos), Cloud Dispelling Pavillion, Purple Cloud Station, Purple Cloud Peak y de ahí de vuelta al hotel. Los puntos en el mapa en general som miradores, a los que a veces cuesta llegar, pero fuimos a todos los que pasamos. También los podés pasar de largo.

Sunday, 5 May 2019

8 días en China. Shanghai y Huangshan. Parte I: Shanghai.

El día después de mi deadline salimos para Shanghai, el suequín con mi iPhone viejo porque su cnia prohibe llevar teléfonos/computadoras a China y no tiene propios. Para la ida había comprado Premium Economy porque elegí el vuelo que sale de día de Paris para llegar temprano a Shanghai. Ese vuelo era con la configuración 1-2-1 en business, entonces no se puede charlar y tenía la idea de usar un par de horas del vuelo para planear que hacer. Pero nunca llegué a buscar alternativas para discutir y una vez en el avión nos pusimos a mirar El amor menos pensado (recomiendo!). Entonces pastilla y a dormir como siempre, apenas llegué al final. Me desperté 3 o 4 veces, incomodísima, pero de las 10h45m que duró el vuelo debo de haber dormido casi 9, hasta que me despertaron para aterrizar. Bajé del avión pronta para salir a caminar por Shanghai.

Antes de retirar las valijas pasamos por el kiosco de China unicom y nos instalaron tarjetas SIM chinas en los teléfonos. Si no recuerdo mal costaron 300 RMB (unos 40 EUR) c/u. 4G (Huawei?) funcionó impecablemente hasta en las montañas. Antes de salir habíamos instalado WeChat y le habíamos dicho a flia y amigos que tb lo instalen si querían comunicarse con nosotros. También había reservado transporte al hotel o sea que nos estaban esperando con un cartel. El transporte lo reservé al comprar los pasajes, aunque en el sitio de KLM y no en el de Air France. 42 EUR creo que pagué. En más o menos una hora estábamos en el cuarto del hotel, porque a diferencia de en Japón en China siempre nos han dado los cuartos apenas llegamos.

La vista desde el cuarto, piso 83. Bund view. Agrandando la foto se ve uno de skywalk en la torre adelante. El edificio a la izquierda es la Shanghai Tower, el edificio más alto de China y segundo del mundo. Hacía 2 años que no íbamos a China, pero 5 que no íbamos a Shanghai. Hacía 5 años la torre parecía estar casi terminada, y como estaba planeado un hotel pensamos que la próxima vez que fuésemos a Shanghai nos íbamos a quedar ahí. Pero el hotel sigue sin abrir, así que nos quedamos en el hotel de siempre. Sobre todo por la vista, las luces/reclames centelleantes que los edificios prenden cuando oscurece son alucinantes. También preferimos Pudong. Lamentablemente nunca llegamos a ver las luces porque cuando volvimos al cuarto la primera noche ya habían apagado (apagan a las 22:00) y los demás días hasta irnos a Huangshan estuvimos entre las nubes con CERO visibilidad ☺☺☺.

El hotel es el edificio con un agujero. Empieza por el piso 80. Totalmente recomiendo. J'adore ir a China. En Suecia algunos te miran con mala cara si vas a China (encima en avión ☺☺☺), pero que decir. Seguramente el régimen algún que otro error ha cometido en los 40 años que llevan de reformas, de repente algún que otro artista no puede decir lo que piensa y se tiene que mudar a Berlín y de repente Xi Jinping usa inteligencia artificial para identificar disidentes, pero el progreso chino es tan impresionante, y se ve tanta gente feliz. Desde los grupos de jubilados recorriendo las montañas hasta los grupos de übersofisticados de Shanghai, se ve tanta gente que parece tan contenta con la vida. Se siente una energía que no se siente en otros lados. Las cámaras están esperando el espectáculo de luces centelleantes.

En total estuvimos 5 noches en Shanghai. Empiezo con las 3 antes de salir para Huangshan. La noche del día que llegamos fue por lejos la mejor pero lamentablemente me hicieron cambiar salir en barco por el río para ver las luces centelleantes de los edificios desde el agua por ir a cenar con unos suecos conocidos. Sabía que el resto del tiempo iba a estar nublado y que de a ratos iba a lloviznar, pero no pensé en nubes tan bajas (o son los edificios tan altos?) y también pensé que seguramente se arreglase para cuando volviésemos de Huangshan. Pero no.

Al otro día amaneció así. 5 pascuas atrás había muchos adornos de pascua en el desayuno pero nada esta vez. Posiblemente porque ahora la mayoría de los huéspedes esta vez eran asiáticos, muchos chinos jóvenes a cual más fashion. Y no es barato ser fashion en China. Pregunté el precio de unas zapatillas Fendi que en Italia salen 690 EUR y estaban a 6500 RMB (863 EUR). Con razón las tiendas nice en Europa siempre están llenas de chinos, tax-free quedan en unos 552 EUR. Una diferencia de 311 EUR.

Después de pasar por Fendi cruzamos el río por el Bund Sightseeing tunnel. Pone unos 5 minutos. El río se puede cruzar en taxi, subte o por este túnel. Y posiblemente en barco, pero no miramos. La alternativa más cara es el túnel, 50 RMB (6,6 EUR) c/u. Pero a veces es lo más cómodo. Para tomar taxi sin problemas hay que bajar la app DiDi (como Uber), y hay que tener número de teléfono chino. La usamos un par de veces sin problemas, pero nos dijeron que hay que tener cuidado al escribir el destino en inglés porque a veces las traducciones al chino no son correctas. Solo le recomiendo DiDi a gente despierta.

Después de caminar un rato por el Bund tomamos un DiDi al distrito de arte West Bund. Primero me fijé en Apple Maps (todo lo que sea Google está bloqueado) más o menos para donde íbamos, después vi que Baidu Maps reconocía West Bund Art Center así que asumí (correctamente) que no iba a tener problemas con DiDi. Totalmente recomiendo, tanto para ver las exposiciones como para mirar gente fashion. Y admirar la prolijidad china. Una de las cosas que me impresiona enormemente de China es como plantan plantas por todos lados. Veredas, plazas, carreteras, etc.. Plants y más plantas y tantas flores y todo tan bien cuidado. Ejércitos de gente cuidando y limpiando.

En el West Bund había una expo con workshops de Chanel, muchas galerías, museos (imperdible el Yuz) y algunos cafés. Muy nice. Llegamos sin planear que íbamos a ver, y después de dar vueltas pagamos 20 RMB c/u (2,6 EUR) para meternos acá, sin saber que ibamos a ver. Es uno de los espacios de Qiao Zhibing, uno de los grandes coleccionistas de arte del mundo (su instagram). Resultó ser una película muy interesante del consumo energético en la producción de bitcoins. También vimos un cartel que nos llevó al próximo lugar, Tank Shanghai, otro de los espacios de Qiao Zhibing. Había una instalación de teamLab, que conocíamos de nuestra última visita a Tokio en noviembre. Me queda por escribir sobre eso.

La instalación en Shanghai era bastante más chica que las de Tokio (en Tokio hay 2 pero solo recomiendo Planets). Antes de entrar el suequín dejó su mochilita en consigna, con una estola Loro Piana mía de 1250 EUR adentro. Al irnos fue solo a buscar la mochila, yo me quedé leyendo sobre la exposición de un artista argentino que había al lado. Adrián Villar Rojas. Recién de noche en el hotel me di cuenta que mi estola estaba desaparecida. me imaginé lo que había pasado, al sacar su buzo de la mochila se cayó la estola sin que se diese cuenta. Por las fotos vi que se había puesto el buzo adentro de teamLab.

Entonces bajó a hablar con el concierge, que quedó en llamar a teamLab apenas abriesen. Al otro día encontramos una carta en el cuarto diciendo que habían tratado de llamar pero que los lunes está cerrado, y que iban a intentar el martes apenas abriesen a las 10:00. 10:15 estábamos mirando una foto de mi estola que teamLab le había mandado al hotel. El hotel ya iba a arreglar para que me la trajesen antes de las 12, o sea, enseguida (eficiencia china!) pero como al mediodía salíamos para Huangshan les dije que la pasábamos a buscar nosotros, ya que no había que desviarse mucho del camino a la estación de tren. La segunda vez que casi la pierdo, recién comprada volviendo de Cortina me la olvidé en el canasto al pasar por el control de seguridad en el aeropuerto de Venecia y recién volví a buscarla una hora después antes de embarcar.

A la vuelta íbamos a llamar un DiDi pero queríamos probar el subte que por partes es más moderno que el sueco pero que cuesta unas 6-7 veces menos. Fuimos de Yunjin Road a Lujiazui, la estación del IFC mall. Cenamos en Din Tai Fung, una cadena taiwanesa a la que habiendo siempre vamos. Comí espinaca con ajo (45 RMB) y 5 xiaolongbao con tartufo (118 RMB). La bebida salió 28 RMB (agua con orzo y limón) así que comí por 25 EUR. El subte todavía se puede pagar con efectivo y tiene toda la información necesaria en inglés. Big plus que controlan las mochilas, no me encanta viajar en subte en Estocolmo entre tanto musulmán con mochilas que nadie controla.

Después comimos postre también en el IFC, unos croquantchou ZakuZaku, una especie de cañones rellenos de crema pastelera pero crocantes y cerrados. Japoneses y más ricos que los cañones. Y compartimos un helado de matcha con red bean paste. Terminamos con tragos en el hotel con los suecos que pasaron a visitarnos. Para barco por el río no estaba, no se veía ni la Pearl Tower y estaba lloviznando. Al otro día amaneció despejado, la Shanghai tower se veía muy bien desde el cuarto. El observatorio es donde se ve la marca blanca, pisos 118 y 119. Pero casi de golpe se nubló y desapareció, y terminó lloviznando todo el día.

En un momento decidí ir a la peluquería porque la humedad era realmente terrible. Pensé que no me iban a entender que me quería hacer el brushing pero obviamente al verme el pelo a señas y risas me dieron a entender que entendían mi problema. Como los vi muy profesionales aproveché para cortarme las puntas, salí muy contenta y 520 RMB (69 EUR) más pobre. Ese día no hicimos mucho más que dar vueltas por el IFC mall y las tiendas y restaurantes de la Shanghai tower pero el día pasó rapidísimo y tuvimos que apurarnos para volver al hotel antes que cerrase la piscina. Tanto tan interesante para ver, hasta los túneles subterráneos que conectan las torres son interesantes.

Hace 2 años en Beijing había visto como casi todo el mundo pagaba con el teléfono. Ahora es realmente todo el mundo. Desde la tienda más nice al más humilde vendedor callejero todos tienen qr code para pagar con WeChatPay o AliPay. O sea que al igual que Suecia, China va camino a ser una sociedad cashless, pero en vez de pagar con tarjetas emitidas por bancos escanean un código qr con el teléfono. Me imagino los nervios de más de un banquero al mirar hacia China. Por suerte todavía aceptan tarjetas, o efectivo donde no aceptan tarjetas. Hace poco el Banco Central de China salió a recordar que no aceptar efectivo es ilegal, en Suecia debe de ser legal por la cantidad de comercios que no aceptan más cash.

Al otro día salimos en tren bala para Huangshan. Continuará.

Monday, 8 April 2019

Primavera. Stranvägen. Volviendo de trabajar.

Para seguir trabajando en casa, y no lo digo porque tuviese que hacer tareas domésticas. Tengo una deadline. También trabajé el fin de semana, pero no me vino mal porque estaba demasiado resfriada como para andar dando vueltas por ahí contagiando gente y exponiéndome al frío polar. Seguramente me contagió el suequín que se pasó los días después de volver de Suiza con fiebre, tos y resfrío. Además tenía horas que me había tomado libre por compensar. Compensé dos días. Creo que voy a tener que trabajar 12 horas por día hasta irnos a China. Ya empecé a pensar que nos vamos a quedar demasiado pocos días así que voy a mandar un mail al visa center a ver si nos podemos quedar unos días más. Nos dieron via por tres meses pero por las dudas mejor preguntar. Pensando que no me acuerdo como se llama el otro lugar al que vamos además de Shanghai, pero ya empecé a usar WeChat en anticipación a que no voy a poder usar WhatsApp. Dudo extrañe los demás sitios bloqueados. La verdad es que ni idea que está pasando el el mundo, salvo alguna y otra cosa que me cuentan, y tipo todo lo referente al MAX.